En Tucumán deciden hoy si reanudan los cortes
A la espera del discurso de Cristina, los agricultores tucumanos desactivaron los piquetes a las 17, después de una jornada de nerviosismo. "No tuvo nada que ver con lo que esperábamos", dijo Pereyera, sobre el mensaje de la Presidenta. El llamado al diálogo generó cautela.
28 Marzo 2008 Seguir en 
A las 17 de ayer, en simultáneo, los productores tucumanos levantaron los cinco cortes de ruta que mantenían en la provincia para escuchar el discurso de la presidenta, Cristina Fernández. Las palabras de la mandataria no les cayeron nada bien; en particular, la justificación que hizo del alza de las retenciones. Pero, a la vez, los sojeros sí se hicieron eco de su llamado al diálogo. Por eso, anoche, no sabían qué hacer: si reanudaban los piquetes o los levantaban. Esto se resolverá hoy a la mañana, durante un encuentro entre integrantes de la Comisión Provincial de Productores y directivos de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT).
En cinco puntos de la provincia se realizaron ayer interrupciones de tránsito, en la decimoquinta jornada de protesta consecutiva:
• En Las Cejas-Pozo Hondo (Santiago del Estero), en la ruta 34.
• Los Puestos, en la ruta 9.
• La Invernada (La Cocha) en la ruta 38.
• Los Timbos, en la ruta 38. Este corte fue montado por cañeros.
• Taco Ralo, en la ruta 157.
Los productores expresaron, inicialmente, su intención de seguir de paro (dejando pasar vehículos particulares y ómnibus e impidiendo que circulen camiones, lleven la carga que lleven), pero se mostraron cautelosos ante el llamado al diálogo de la Presidenta.
El presidente de la SRT, Víctor Pereyra, confirmó que hoy debilerarán acerca de la continuidad de la medida de fuerza y criticó el discurso de la jefa de Estado.
“No tuvo nada que ver con lo que esperábamos. Era lógico que, ante una tribuna así, (la Presidenta) siguiera en la misma línea que el anterior (discurso, caracterizado por la dureza con que se refirió al sector agropecuario)”, dijo Pereyra, en referencia a que la mandataria habló en un acto político.
El dirigente afirmó que la jefa de Estado volvió a justificar equivocadamente el último aumento de las retenciones a las exportaciones de granos, que en el caso de la soja alcanzan el 44,1%. “De una vez por todas tenemos que dejar de lado estos mensajes unilaterales. El diálogo es eso. La Presidenta quiere justificar lo injustificable: que los Kirchner armaron todo esto porque necesitan caja”, espetó.
La sojización
En la ruta 34, el discurso de Cristina fue repudiado. “Es una vergüenza que siga diciendo las mismas barbaridades; se ve que está mal asesorada: el trigo no tiene nada que ver con la soja; se siembran en fechas distintas”, dijo el agricultor Rafael Sánchez.
En ese piquete se vivieron momentos de tensión. Cerca del mediodía, y tras una larga discusión con los choferes que se había iniciado en la madrugada, los sojeros permitieron el paso de los camiones que no transportaban nada relacionado con el agro, lo que permitió descomprimir la larga hilera de vehículos pesados. “Nos enteramos de lo que pasó en Laboulaye (Córdoba) y hubo mucha bronca aquí”, dijo Carlos Guerineau.
Si bien la apertura del paso sirvió para descomprimir el atasco, el tránsito permaneció libereado sólo duró unas horas; alrededor de las 13 el piquete se reanudó y no se dejó pasar ningún camión, llevara o no alimentos.
“Estoy desde las 16 del miércoles en la ruta; entiendo la protesta, pero creo que el método no es el correcto”, dijo Fabio Benítez, un correntino que llevaba cemento desde Puerto Viejo (Jujuy) hasta el puerto de Rosario. “Anoche hicimos una colecta y pudimos comer algo, éramos cerca de 100 camioneros”, relató Arnaldo López.
La jornada en Los Puestos, (ruta 9), donde se mantuvo la medida de fuerza de los agricultores a lo largo de toda la noche del miércoles, y hasta las 17 del jueves, fue la de mayor tensión que se vivió hasta el momento en ese punto de corte.
El piquete sumó un centenar de camiones que, detenidos a la vera de la ruta, formaron una cola de cinco kilómetros. La modalidad de la protesta impidió el paso de todo tipo de camiones; sólo se dejó pasar a los particulares. Si embargo, hacia el mediodía la molestia de los camioneros se hizo notoria. Visiblemente enojados por el calor y la falta víveres, de agua y de baños, los choferes apostaron los rodados en doble fila y hasta en la banquina para impedir el paso de todo vehículo. “Si hay corte entonces que no pase nadie. ¿Por qué los camioneros tenemos que ser los únicos perjudicados?”, dijo Hernán Epstein, chofer de un camión que transportaba limones a Buenos Aires. Epstein intentó traspasar la barrera pero los manifestantes detuvieron el avance, colocando rastras de dientes. De 12 a 14 estuvo bloqueado el paso a todo vehículo, lo que generalizó el enojo de los particulares. Muchos descendieron de los ómnibus de larga distancia para discutir con camioneros y productores. Las empresas de viaje concretaron diversos trasbordos para los pasajeros, por lo que casi 100 personas se vieron obligados a cargar, bajo los rayos del sol, bolsos y mochilas -caminaron hasta cinco kilómetros-, hasta el otro extremo del piquete, donde los esperaba el refuerzo para trasladarlos a destino (ver fotos).
En cinco puntos de la provincia se realizaron ayer interrupciones de tránsito, en la decimoquinta jornada de protesta consecutiva:
• En Las Cejas-Pozo Hondo (Santiago del Estero), en la ruta 34.
• Los Puestos, en la ruta 9.
• La Invernada (La Cocha) en la ruta 38.
• Los Timbos, en la ruta 38. Este corte fue montado por cañeros.
• Taco Ralo, en la ruta 157.
Los productores expresaron, inicialmente, su intención de seguir de paro (dejando pasar vehículos particulares y ómnibus e impidiendo que circulen camiones, lleven la carga que lleven), pero se mostraron cautelosos ante el llamado al diálogo de la Presidenta.
El presidente de la SRT, Víctor Pereyra, confirmó que hoy debilerarán acerca de la continuidad de la medida de fuerza y criticó el discurso de la jefa de Estado.
“No tuvo nada que ver con lo que esperábamos. Era lógico que, ante una tribuna así, (la Presidenta) siguiera en la misma línea que el anterior (discurso, caracterizado por la dureza con que se refirió al sector agropecuario)”, dijo Pereyra, en referencia a que la mandataria habló en un acto político.
El dirigente afirmó que la jefa de Estado volvió a justificar equivocadamente el último aumento de las retenciones a las exportaciones de granos, que en el caso de la soja alcanzan el 44,1%. “De una vez por todas tenemos que dejar de lado estos mensajes unilaterales. El diálogo es eso. La Presidenta quiere justificar lo injustificable: que los Kirchner armaron todo esto porque necesitan caja”, espetó.
La sojización
En la ruta 34, el discurso de Cristina fue repudiado. “Es una vergüenza que siga diciendo las mismas barbaridades; se ve que está mal asesorada: el trigo no tiene nada que ver con la soja; se siembran en fechas distintas”, dijo el agricultor Rafael Sánchez.
En ese piquete se vivieron momentos de tensión. Cerca del mediodía, y tras una larga discusión con los choferes que se había iniciado en la madrugada, los sojeros permitieron el paso de los camiones que no transportaban nada relacionado con el agro, lo que permitió descomprimir la larga hilera de vehículos pesados. “Nos enteramos de lo que pasó en Laboulaye (Córdoba) y hubo mucha bronca aquí”, dijo Carlos Guerineau.
Si bien la apertura del paso sirvió para descomprimir el atasco, el tránsito permaneció libereado sólo duró unas horas; alrededor de las 13 el piquete se reanudó y no se dejó pasar ningún camión, llevara o no alimentos.
“Estoy desde las 16 del miércoles en la ruta; entiendo la protesta, pero creo que el método no es el correcto”, dijo Fabio Benítez, un correntino que llevaba cemento desde Puerto Viejo (Jujuy) hasta el puerto de Rosario. “Anoche hicimos una colecta y pudimos comer algo, éramos cerca de 100 camioneros”, relató Arnaldo López.
La jornada en Los Puestos, (ruta 9), donde se mantuvo la medida de fuerza de los agricultores a lo largo de toda la noche del miércoles, y hasta las 17 del jueves, fue la de mayor tensión que se vivió hasta el momento en ese punto de corte.
El piquete sumó un centenar de camiones que, detenidos a la vera de la ruta, formaron una cola de cinco kilómetros. La modalidad de la protesta impidió el paso de todo tipo de camiones; sólo se dejó pasar a los particulares. Si embargo, hacia el mediodía la molestia de los camioneros se hizo notoria. Visiblemente enojados por el calor y la falta víveres, de agua y de baños, los choferes apostaron los rodados en doble fila y hasta en la banquina para impedir el paso de todo vehículo. “Si hay corte entonces que no pase nadie. ¿Por qué los camioneros tenemos que ser los únicos perjudicados?”, dijo Hernán Epstein, chofer de un camión que transportaba limones a Buenos Aires. Epstein intentó traspasar la barrera pero los manifestantes detuvieron el avance, colocando rastras de dientes. De 12 a 14 estuvo bloqueado el paso a todo vehículo, lo que generalizó el enojo de los particulares. Muchos descendieron de los ómnibus de larga distancia para discutir con camioneros y productores. Las empresas de viaje concretaron diversos trasbordos para los pasajeros, por lo que casi 100 personas se vieron obligados a cargar, bajo los rayos del sol, bolsos y mochilas -caminaron hasta cinco kilómetros-, hasta el otro extremo del piquete, donde los esperaba el refuerzo para trasladarlos a destino (ver fotos).







