19 Febrero 2008 Seguir en 
WASHINGTON, EE.UU. - El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo que el reconocimiento por parte de Estados Unidos a la independencia de Kosovo no fue una provocación a Rusia, que se oponía a la emancipación. La ex Unión Soviética teme que esto inspire movimientos separatistas similares en su propio ámbito, pero también se opone por su lealtad cultural y política a Serbia.
Kosovo estuvo bajo supervisión de la ONU desde la intervención de la OTAN para detener la masacre contra la mayoría albanesa por parte de los serbios étnicos y de los militares serbios en 1999.
A pesar de los esfuerzos del organismo, Serbia se negó a negociar la aprobación de la separación de Kosovo. Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Turquía fueron los primeros países en reconocer la declaración de independencia de Kosovo, efectuada el domingo.
La Unión Europea está dividida en el reconocimiento, con España liderando un grupo de países con preocupaciones similares a Rusia respecto de sus propias fuerzas separatistas.
Bush dijo que Estados Unidos estuvo trabajando en estrecha colaboración con los rusos, como lo hicieron con los europeos y con otras naciones, sobre la independencia de Kosovo.
"Creemos que es lo correcto. Hay desacuerdo, pero creemos, como muchas otras naciones, que la historia demostrará que éste es el movimiento correcto para llevar la paz a los Balcanes", agregó. Bush señaló que espera que Kosovo cumpla con su promesa de respetar los derechos de las minorías, que incluye a la escasa población serbia.
El presidente estadounidense dijo que la independencia de Kosovo fue "un paso histórico para la región de los Balcanes" y marca el camino para la integración en la comunidad euroatlántica, lo que supone "la promesa de una vida mejor para ellos mismos y sus hijos".
Kosovo estuvo bajo supervisión de la ONU desde la intervención de la OTAN para detener la masacre contra la mayoría albanesa por parte de los serbios étnicos y de los militares serbios en 1999.
A pesar de los esfuerzos del organismo, Serbia se negó a negociar la aprobación de la separación de Kosovo. Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Turquía fueron los primeros países en reconocer la declaración de independencia de Kosovo, efectuada el domingo.
La Unión Europea está dividida en el reconocimiento, con España liderando un grupo de países con preocupaciones similares a Rusia respecto de sus propias fuerzas separatistas.
Bush dijo que Estados Unidos estuvo trabajando en estrecha colaboración con los rusos, como lo hicieron con los europeos y con otras naciones, sobre la independencia de Kosovo.
"Creemos que es lo correcto. Hay desacuerdo, pero creemos, como muchas otras naciones, que la historia demostrará que éste es el movimiento correcto para llevar la paz a los Balcanes", agregó. Bush señaló que espera que Kosovo cumpla con su promesa de respetar los derechos de las minorías, que incluye a la escasa población serbia.
El presidente estadounidense dijo que la independencia de Kosovo fue "un paso histórico para la región de los Balcanes" y marca el camino para la integración en la comunidad euroatlántica, lo que supone "la promesa de una vida mejor para ellos mismos y sus hijos".







