Otras regiones separatistas intentan emular a Kosovo

Washington y los principales países europeos apoyan la secesión de la provincia serbia. La independencia del enclave albanés en Serbia pone en apuros a la república caucásica de Georgia. Belgrado retiró su embajador en Estados Unidos.

CANTAN VICTORIA. Jóvenes albanokosovares pasean en caravana con la nueva bandera oficial por una zona de Berlín, la capital de Alemania. REUTERS
CANTAN VICTORIA. Jóvenes albanokosovares pasean en caravana con la nueva bandera oficial por una zona de Berlín, la capital de Alemania. REUTERS
19 Febrero 2008
MOSCU.- Abjasia y Osetia del Sur, regiones autónomas de la república caucásica de Georgia, manifestaron ayer sus aspiraciones secesionistas, un día después de que Kosovo declarara su independencia de Serbia. El presidente de Abjasia, Serguei Bagapsh, anunció en Moscú que pedirá a Rusia el reconocimiento de su independencia. "Quien crea que Abjasia, Osetia del Sur y Transnistria (Moldavia) seguirán como hasta ahora se equivoca", dijo. Moldavia fue una de las repúblicas constituyentes de la Unión Soviética hasta 1991, cuando se desintegró el bloque.
Los cuatro naciones más grandes de la Unión Europea (Francia, Alemania, Reino Unido e Italia) y Estados Unidos reconocieron ayer la independencia de Kosovo, que España y otros miembros de la UE han rechazado al cuestionar su legalidad internacional. Los líderes de la UE decidieron que cada miembro tome su decisión al respecto, en vista de la profunda división que ha causado la secesión.

Fuerte reclamo
Belgrado retiró ayer a su embajador en Estados Unidos, y anunció que hará lo mismo en todos los países que traten al territorio independentista de Serbia como un Estado. "Mi país ha sido castigado por el fracaso de Naciones Unidas en detener la declaración de Kosovo", dijo ayer el presidente serbio, Boris Tadic, en una tensa reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.

La intervención de 1999
"Serbia ya fue castigada en 1999", señaló al referirse a la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en favor de la guerrilla albano kosovar, hecho conocido como guerra de los Balcanes. Durante casi tres meses, la alianza militar liderada por Estados Unidos bombardeó a las fuerzas serbias fuera de Kosovo, bajo la acusación de cometer atrocidades contra albaneses étnicos. "Serbia es ahora privada de parte de su identidad", reclamó.
Al inaugurar la reunión, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que la situación en Kosovo sigue calma pese a dos incidentes de baja escala. Ban añadió que la fuerza multinacional enviada a la zona para garantizar la "independencia tutelada" podría enfrentar dificultades por la cambiante situación. El territorio sureño serbio de Kosovo declaró su independencia luego de casi nueve años bajo administración de Naciones Unidas (ONU).
El jefe de gobierno serbio, Vojislav Kostunica, denunció que la proclamación de un Estado en el territorio de Serbia sólo fue posible bajo el auspicio de la fuerza de Estados Unidos y de la OTAN. Asimismo, insistió en que Estados Unidos apoya la independencia de Kosovo para poder tener "un lugar de entrenamiento militar y una bodega para la OTAN". Pese a todo, afirmó en declaraciones transmitidas a todo el país que el principal objetivo es regresar Kosovo a Serbia. "Desde ahora, actuaremos para asegurar una vida libre y segura para nuestros ciudadanos en Kosovo", agregó. Unos 120.000 serbios aún viven en Kosovo, entre dos millones de albanokosovares. Belgrado prácticamente no tiene la oportunidad de recuperar la provincia que contará en lo inmediato con una fuerza policial de la Unión Europea y con un Poder Judicial compuesto por jueces del bloque europeo. (Reuter-AFP-NA)

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