14 Febrero 2008 Seguir en 
CONCEPCION.- Cuatro menores que declararon ante la Justicia no dudaron ni un instante: acusaron a un adolescente de 14 años conocido como “El Carbonero” de haber sido quien le pegó el botellazo a José Javier Juárez, el joven de 16 años que agoniza en el Hospital Padilla.
El hecho se registró el domingo a la madrugada, frente a la escuela Constitución, de Villa La Trinidad. La víctima, que esa noche había tocado el tambor en una comparsa que participó de los corsos de esa localidad, se encontraba charlando con una amiga. Por razones que se desconocen, fue atacado por un grupo de adolescentes que integran una patota conocida como “Los Piojosos”.
La fiscal Cecilia Tasquer de Villaluenga investigó el hecho y pidió la detención de cinco sospechosos. Los menores declararon ayer, y cuatro de ellos responsabilizaron a “El Carbonero”. Indicaron, además, que el joven utilizó un envase que estaba tirado en la calle y que tenía aún un poco de líquido. El acusado, que por ser inimputable nunca será enjuiciado por el caso, quedó alojado en la comisaría de esta ciudad y a disposición de la Justicia de Menores. Los otros adolescentes fueron entregados a sus padres.
El hecho generó indignación y mucha angustia, y toda la villa se solidarizó con la familia Juárez. Anoche se movilizaron por segunda vez para exigir a la Justicia que aclare el caso y adopte medidas rigurosas contra los agresores. Todos coincidieron en que lo sucedido fue el triste corolario de las andanzas impunes de varias bandas de menores que atemorizan a la población desde hace tiempo.
“El Carbonero” fue señalado como integrante de la banda de “Los Piojosos”, acostumbrada a arrebatar celulares a menores, apedrear casas y destrozar bienes públicos. Las otras pandillas son conocidas como “Los Pirpintos” y “Los Britos”.
“Aquí todos queremos que se ponga final al descontrol de muchos menores, que, como los que atacaron a José, son un permanente peligro para la población. Son chicos sin ningún control”, señaló Eduardo Khalie, padre de la joven que acompañaba al adolescente agredido.
“En las madrugadas de los fines de semana las bandas de menores hacen estragos a su paso por aquí”, expresó por su parte un vecino del barrio La Esperanza que prefirió no identificarse.
Sin contención
El jefe de la Unidad Regional Sur, comisario Fernando Soria, admitió que en Villa La Trinidad que son muchos los menores que no tienen contención de sus padres, pero negó que existan pandillas que actúan con total impunidad. “Esos chicos andan en las calles deambulando, y sus padres lo ignoran. Por ahí se juntan con otros para hacer algunas travesuras que pueden terminar en hechos lamentables”, dijo. (C)
El hecho se registró el domingo a la madrugada, frente a la escuela Constitución, de Villa La Trinidad. La víctima, que esa noche había tocado el tambor en una comparsa que participó de los corsos de esa localidad, se encontraba charlando con una amiga. Por razones que se desconocen, fue atacado por un grupo de adolescentes que integran una patota conocida como “Los Piojosos”.
La fiscal Cecilia Tasquer de Villaluenga investigó el hecho y pidió la detención de cinco sospechosos. Los menores declararon ayer, y cuatro de ellos responsabilizaron a “El Carbonero”. Indicaron, además, que el joven utilizó un envase que estaba tirado en la calle y que tenía aún un poco de líquido. El acusado, que por ser inimputable nunca será enjuiciado por el caso, quedó alojado en la comisaría de esta ciudad y a disposición de la Justicia de Menores. Los otros adolescentes fueron entregados a sus padres.
El hecho generó indignación y mucha angustia, y toda la villa se solidarizó con la familia Juárez. Anoche se movilizaron por segunda vez para exigir a la Justicia que aclare el caso y adopte medidas rigurosas contra los agresores. Todos coincidieron en que lo sucedido fue el triste corolario de las andanzas impunes de varias bandas de menores que atemorizan a la población desde hace tiempo.
“El Carbonero” fue señalado como integrante de la banda de “Los Piojosos”, acostumbrada a arrebatar celulares a menores, apedrear casas y destrozar bienes públicos. Las otras pandillas son conocidas como “Los Pirpintos” y “Los Britos”.
“Aquí todos queremos que se ponga final al descontrol de muchos menores, que, como los que atacaron a José, son un permanente peligro para la población. Son chicos sin ningún control”, señaló Eduardo Khalie, padre de la joven que acompañaba al adolescente agredido.
“En las madrugadas de los fines de semana las bandas de menores hacen estragos a su paso por aquí”, expresó por su parte un vecino del barrio La Esperanza que prefirió no identificarse.
Sin contención
El jefe de la Unidad Regional Sur, comisario Fernando Soria, admitió que en Villa La Trinidad que son muchos los menores que no tienen contención de sus padres, pero negó que existan pandillas que actúan con total impunidad. “Esos chicos andan en las calles deambulando, y sus padres lo ignoran. Por ahí se juntan con otros para hacer algunas travesuras que pueden terminar en hechos lamentables”, dijo. (C)
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