30 Enero 2008 Seguir en 
MIAMI.- Los precandidatos a la presidencia estadounidense libraron ayer, en Florida (sur), una de las grandes batallas en el proceso por la nominación partidaria para las elecciones de noviembre. La votación es crucial para los republicanos, sobre todo para el ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, que pasó de ser claro favorito a un lejano cuarto lugar en las encuestas.
La disputa conservadora concentró toda la tensión de la jornada, con el senador -ex veterano de guerra de Vietnam- John McCain (33% de la intenciones de voto) y el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney (30%) en un empate técnico, según sondeos. Un triunfo en Florida puede influir positivamente en el “supermartes”, el 5 de febrero, cuando ambos partidos votarán simultáneamente en más de 20 Estados, incluidos algunos grandes, como California y Nueva York.
La sanción demócrata
La primaria de Florida es la primera en uno de los grandes distritos electorales del país, que por el número de habitantes aporta la mayor cantidad de delegados a las convenciones partidarias que definen las candidaturas. Los republicanos se juegan mucho en esta elección porque Florida designará 57 delegados a la convención nacional que eligirá en setiembre el candidato a presidente. En cambio, para los demócratas el resultado tendrá carácter simbólico -además de un efecto psicológico-, ya que este Estado no tendrá delegados en la convención, como sanción por haber violado el cronograma de las primarias. Las encuestas le dan a Hillary Clinton una amplia ventaja sobre el senador de Illinois, Barack Obama, especialmente entre los votantes hispanos. Con más de 18 millones de habitantes, Florida tiene algo más del 20% de población hispana; 15% de negros y 61% de blancos no latinos.
En 2007, la Legislatura local aprobó una ley que trasladó la fecha de la primaria de marzo a enero -en un intento por darle a Florida mayor influencia en el proceso de votaciones- y violó así una disposición que prohibía realizar la elección antes del “supermartes”. Como sanción por esa medida, los republicanos sólo designarán 57 de los 114 delegados a la convención nacional partidaria, y los demócratas, ninguno. (AFP-NA)
La disputa conservadora concentró toda la tensión de la jornada, con el senador -ex veterano de guerra de Vietnam- John McCain (33% de la intenciones de voto) y el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney (30%) en un empate técnico, según sondeos. Un triunfo en Florida puede influir positivamente en el “supermartes”, el 5 de febrero, cuando ambos partidos votarán simultáneamente en más de 20 Estados, incluidos algunos grandes, como California y Nueva York.
La sanción demócrata
La primaria de Florida es la primera en uno de los grandes distritos electorales del país, que por el número de habitantes aporta la mayor cantidad de delegados a las convenciones partidarias que definen las candidaturas. Los republicanos se juegan mucho en esta elección porque Florida designará 57 delegados a la convención nacional que eligirá en setiembre el candidato a presidente. En cambio, para los demócratas el resultado tendrá carácter simbólico -además de un efecto psicológico-, ya que este Estado no tendrá delegados en la convención, como sanción por haber violado el cronograma de las primarias. Las encuestas le dan a Hillary Clinton una amplia ventaja sobre el senador de Illinois, Barack Obama, especialmente entre los votantes hispanos. Con más de 18 millones de habitantes, Florida tiene algo más del 20% de población hispana; 15% de negros y 61% de blancos no latinos.
En 2007, la Legislatura local aprobó una ley que trasladó la fecha de la primaria de marzo a enero -en un intento por darle a Florida mayor influencia en el proceso de votaciones- y violó así una disposición que prohibía realizar la elección antes del “supermartes”. Como sanción por esa medida, los republicanos sólo designarán 57 de los 114 delegados a la convención nacional partidaria, y los demócratas, ninguno. (AFP-NA)







