29 Enero 2008 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush reafirmó anoche su rechazo a retirar precipitadamente sus tropas de Irak, en el tradicional discurso sobre el estado de la Unión, que fue el último de su gestión en la Casa Blanca. Asimismo, expuso un plan de reactivación de la economía que dio lugar recientemente a un inusual acuerdo político en momentos en que se cierne la sombra de una recesión.
Bush trató de convencer a sus compatriotas de que todavía lo necesitarán durante los casi doce meses que le quedan en la Casa Blanca.
En momentos en que se inicia ese último año de su mandato, la salud de la economía reemplazó a la guerra de Irak a la cabeza de las preocupaciones de los estadounidenses, según los sondeos. Una encuesta para la cadena NBC indica que el 64% de los norteamericanos desaprueba la forma en que Bush gestionó los asuntos económicos y un 67% el modo en que condujo la guerra.
No obstante, Bush le recordó al conjunto de la clase política los cambios que se produjeron en Irak cuando tomó la controvertida decisión de aumentar el número de soldados estadounidenses. Explicó que, pese a la mejora de la seguridad, sería una mala decisión retirar tropas de manera irreflexiva.
La “agenda para la libertad”
Bush anunció en setiembre el retiro de unos 30.000 hombres antes de julio, mientras que la mayoría de los norteamericanos sigue reclamando el retorno de todas las tropas. También se refirió a las oportunidades de que israelíes y palestinos concluyan antes del final de su mandato un acuerdo de paz que ponga término a 60 años de conflicto. Y pasó revista a su “agenda para la libertad”, en la que tiene en la mira a Bielorrusia, Birmania, Cuba y Zimbabwe. (AFP-NA)
Bush trató de convencer a sus compatriotas de que todavía lo necesitarán durante los casi doce meses que le quedan en la Casa Blanca.
En momentos en que se inicia ese último año de su mandato, la salud de la economía reemplazó a la guerra de Irak a la cabeza de las preocupaciones de los estadounidenses, según los sondeos. Una encuesta para la cadena NBC indica que el 64% de los norteamericanos desaprueba la forma en que Bush gestionó los asuntos económicos y un 67% el modo en que condujo la guerra.
No obstante, Bush le recordó al conjunto de la clase política los cambios que se produjeron en Irak cuando tomó la controvertida decisión de aumentar el número de soldados estadounidenses. Explicó que, pese a la mejora de la seguridad, sería una mala decisión retirar tropas de manera irreflexiva.
La “agenda para la libertad”
Bush anunció en setiembre el retiro de unos 30.000 hombres antes de julio, mientras que la mayoría de los norteamericanos sigue reclamando el retorno de todas las tropas. También se refirió a las oportunidades de que israelíes y palestinos concluyan antes del final de su mandato un acuerdo de paz que ponga término a 60 años de conflicto. Y pasó revista a su “agenda para la libertad”, en la que tiene en la mira a Bielorrusia, Birmania, Cuba y Zimbabwe. (AFP-NA)







