"El baile es el arte de expresar los sentimientos más profundos mediante el movimiento del cuerpo", afirma la profesora de flamenco Ana Sancho Miñano. En los últimos años, cientos de tucumanos se han volcado a las distintas manifestaciones de la danza. Algunos tienen por objetivo aprender los ritmos preferidos; otros buscan simplemente relacionarse con gente, y también están aquellos que recurren al baile por mero entretenimiento, para liberarse de las tensiones cotidianas o para bajar de peso. La danza tiene poderes terapéuticos, y a menudo consigue desinhibir a los tímidos. "El médico me recomendó el baile. Dijo que cambiaría mi vida y así fue. Reviví gracias al folclore. Es algo que me mueve y que no sé cómo explicar. Incluso cuando estoy en casa, pongo música y empiezo a bailar sola", dice Alba de Rodríguez. Los más jóvenes se inclinan por las danzas de voltaje erótico como el reggaeton. Son varios los gimnasios que han incorporado el baile como actividad física.