19 Enero 2008 Seguir en 
Islamabad.- Cerca de 100 milicianos paquistaníes murieron entre el jueves y ayer en el noroeste de Pakistán, donde la rebelión islamita contra el gobierno tiene su bastión. Según el vocero del Ejército paquistaní, Athar Abbas, milicianos islamitas armados atacaron a fuerzas militares, quienes respondieron con una sangrienta contraofensiva en la zona de Waziristan del Sur, en la frontera con Afganistán.
El miércoles, los milicianos islamitas atacaron y tomaron bajo su control un fuerte del Ejército paquistaní en esta misma zona montañosa. Se cree que en la región, de ambos lados de la frontera, se esconden los líderes talibanes, entre ellos Baitullah Mehsud, sindicado como el responsable del asesinato de la ex primera ministra y líder de la oposición Benazir Bhutto.
El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, anunció que el domingo iniciará un viaje de nueve días por Bélgica, Francia, Gran Bretaña y Suiza, en la primera salida al extranjero del mandatario desde la polémica asunción al segundo mandato presidencial a fines de noviembre, luego del asesinato de Bhutto.
Ayer Musharraf recibió un fuerte apoyo de Estados Unidos, debido a que el titular de los servicios secretos de ese país -la CIA-, Michael Hayden, apoyó la acusación de Islamabad que recae sobre Mahsud.
Hayden, en declaraciones al diario estadounidense “The Washington Post”, aseguró que los combatientes del entorno de Mehsud mataron a Bhutto. Afirmó además que había estrechas conexiones entre los extremistas de la región y la red Al Qaeda. (DPA y Télam)
El miércoles, los milicianos islamitas atacaron y tomaron bajo su control un fuerte del Ejército paquistaní en esta misma zona montañosa. Se cree que en la región, de ambos lados de la frontera, se esconden los líderes talibanes, entre ellos Baitullah Mehsud, sindicado como el responsable del asesinato de la ex primera ministra y líder de la oposición Benazir Bhutto.
El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, anunció que el domingo iniciará un viaje de nueve días por Bélgica, Francia, Gran Bretaña y Suiza, en la primera salida al extranjero del mandatario desde la polémica asunción al segundo mandato presidencial a fines de noviembre, luego del asesinato de Bhutto.
Ayer Musharraf recibió un fuerte apoyo de Estados Unidos, debido a que el titular de los servicios secretos de ese país -la CIA-, Michael Hayden, apoyó la acusación de Islamabad que recae sobre Mahsud.
Hayden, en declaraciones al diario estadounidense “The Washington Post”, aseguró que los combatientes del entorno de Mehsud mataron a Bhutto. Afirmó además que había estrechas conexiones entre los extremistas de la región y la red Al Qaeda. (DPA y Télam)







