Colombia confronta con Chávez por el apoyo político a las FARC

El gobierno de Uribe cuestionó al congreso venezolano por darle estatus político a la guerrilla. Bogotá considera que los insurgentes ganaron espacio tras la liberación de las rehenes Clara Rojas y Consuelo González. Demandan por traición a una senadora.

EN CARACAS. Chávez recibe a Gustavo Moncayo , padre de un rehén de las FARC, que caminó desde Bogotá para pedir la liberación de su hijo.  REUTERS
EN CARACAS. Chávez recibe a Gustavo Moncayo , padre de un rehén de las FARC, que caminó desde Bogotá para pedir la liberación de su hijo. REUTERS
19 Enero 2008
BOGOTA, CARACAS y LONDRES.- La escalada de la crisis diplomática entre Venezuela y Colombia parece imparable. La áspera disputa que enfrenta a los presidentes Hugo Chávez y Alvaro Uribe alrededor de la política a seguir con la guerrilla colombiana recrudeció luego de que el congreso venezolano declaró fuerzas beligerantes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), con lo que las sacó del listado de organizaciones terroristas para facilitar un acuerdo de paz.
La respuesta desde Colombia no se hizo esperar. El vicepresidente, Francisco Santos, consideró que las FARC ganaron oxígeno político cuando liberaron a las dos mujeres, secuestradas durante seis años, en una entrega acordada con Chávez. El funcionario aludió además al creciente enojo público después de que se conocieron detalles de las condiciones de cautiverio de los secuestrados. Por su parte, Uribe enfatizó que no entrará en “el juego de las injurias”. 
Además, un legislador colombiano anunció que demandará por traición a la patria a la senadora que actuó como mediadora en la liberación de Clara Rojas y Consuelo González.
Ayer, el congresista colombiano Augusto Posada anunció que presentará una denuncia ante la Corte Suprema de su país por traición a la patria contra la senadora Piedad Córdoba, que participó de la mediación con las FARC para liberar a las rehenes. Posada sostuvo que Córdoba respaldó a Chávez en los “ataques” contra el gobierno colombiano.

Maestros etarras
Más detalles sobre el funcionamiento de la guerrilla colombiana se conocieron ayer, a partir del testimonio de un desertor, que contó que la organización armada vasca ETA entrenó en el uso de explosivos a las FARC entre 2001 y 2004.
Según un desertor identificado como “Camacho”, la instrucción fue dada por siete miembros de la ETA a integrantes de una célula de las FARC dedicados a ataques con explosivos en el departamento de Tolima (centro-oeste de Colombia).
“Camacho”, que desertó el año pasado y ahora es parte de un programa gubernamental para ex guerrilleros que se han desmovilizado, dijo a la edición en internet del diario “El Tiempo” que los etarras llegaron a fines de 2001, en medio de las frustradas negociaciones de paz entre las FARC y el gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002).
“Gracias a ese apoyo, las FARC cuentan hoy con equipos móviles, modernos, de alta precisión y técnicos capacitados, para producir explosivos económicos y de buenos resultados”, dijo “Camacho”. (DPA, Télam y Especial)

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