16 Enero 2008 Seguir en 
RIO DE JANEIRO, Brasil.- El Ministerio de Salud de Brasil confirmó que cinco personas murieron en ese país víctimas de fiebre amarilla, incluido un ciudadano español. El temor a un posible brote generó que millares de personas acudan a los puestos de salud para vacunarse contra esa enfermedad.
Las víctimas mortales habían viajado a zonas de riesgo en áreas rurales y no estaban inmunizadas, por lo que contrajeron la fiebre amarilla silvestre, expandida entre monos y contagiada por mosquitos a los humanos. Una sexta persona también contrajo el mal, pero está siendo tratada.
Hasta ayer, 27 presuntos casos de la enfermedad fueron notificados al Ministerio de Salud, de los cuales seis fueron descartados y 15 se encuentran bajo investigación.
Las autoridades han subrayado que la fiebre amarilla urbana, que se transmite de persona a persona, fue erradicada de Brasil en 1942, y desde entonces sólo ha ocurrido la modalidad rural. El ministro de Salud, José Gomes Temporao, aclaró que no existe el riesgo de epidemia en el país.
El alerta es, por eso, para las áreas selváticas, que están distantes de sitios turísticos de visita masiva como Rio de Janeiro, San Pablo y otras áreas costeras.
El funcionario destacó que los casos incluyen a personas no vacunadas, infectadas en la jungla, y exhortó a la población a sólo vacunarse si viaja a esas zonas. Pese a esto, largas filas se formaron en los puestos de salud por todo el país, y sólo en el Distrito Federal y en Goiás se vacunaron en los últimos días casi dos millones de personas.
Las zonas de riesgo alcanzan a 17 de las 27 divisiones políticas de Brasil, pero sólo una pequeña franja del litoral atlántico, el mayor atractivo turístico del país, está en riesgo potencial.
Según las autoridades, entre 1996 y 2007 Brasil registró 349 casos de fiebre amarilla silvestre. (Reuters-AFP-NA)
Las víctimas mortales habían viajado a zonas de riesgo en áreas rurales y no estaban inmunizadas, por lo que contrajeron la fiebre amarilla silvestre, expandida entre monos y contagiada por mosquitos a los humanos. Una sexta persona también contrajo el mal, pero está siendo tratada.
Hasta ayer, 27 presuntos casos de la enfermedad fueron notificados al Ministerio de Salud, de los cuales seis fueron descartados y 15 se encuentran bajo investigación.
Las autoridades han subrayado que la fiebre amarilla urbana, que se transmite de persona a persona, fue erradicada de Brasil en 1942, y desde entonces sólo ha ocurrido la modalidad rural. El ministro de Salud, José Gomes Temporao, aclaró que no existe el riesgo de epidemia en el país.
El alerta es, por eso, para las áreas selváticas, que están distantes de sitios turísticos de visita masiva como Rio de Janeiro, San Pablo y otras áreas costeras.
El funcionario destacó que los casos incluyen a personas no vacunadas, infectadas en la jungla, y exhortó a la población a sólo vacunarse si viaja a esas zonas. Pese a esto, largas filas se formaron en los puestos de salud por todo el país, y sólo en el Distrito Federal y en Goiás se vacunaron en los últimos días casi dos millones de personas.
Las zonas de riesgo alcanzan a 17 de las 27 divisiones políticas de Brasil, pero sólo una pequeña franja del litoral atlántico, el mayor atractivo turístico del país, está en riesgo potencial.
Según las autoridades, entre 1996 y 2007 Brasil registró 349 casos de fiebre amarilla silvestre. (Reuters-AFP-NA)







