12 Enero 2008 Seguir en 
Una travesura terminó trágicamente el jueves a la noche cuando un nene de dos años sufrió gravísimas quemaduras al quedar atrapado por un incendio, que se había originado cuando sus dos hermanitos jugaban con fósforos. La tragedia sucedió en El Colmenar, y el nene falleció ayer a la mañana en el hospital de Niños, a pesar del esfuerzo que hicieron los médicos para salvarle la vida. El padre de los chicos, que intentó rescatarlos, también resultó herido y permanece internado en el Hospital Centro de Salud.
La tristeza dominaba ayer a los vecinos de la casa ubicada en la manzana 5 del barrio Las Tipas, mientras caía la lluvia.
Ramón Alberto Luna, de 46 años, había bañado a su hijo Ramón. Luego lo cambió y lo acostó en una de las cuatro camas de la precaria casita. María, de 5 años, y Jorge, de 4, los hermanos del niño, aún estaban despiertos. Todo indica que los menores jugaban con fuego y en cierto momento la llama tomó contacto con un colchón, y provocó que el siniestro se extendiera rápidamente por toda la habitación. "Mi hermano había llegado de trabajar. Los bañó a todos y se acostaron. El se durmió. Pero los otros chicos quedaron despiertos", contó llorando Liliana Pereyra, tía del nene que falleció.
César Páez fue uno de los vecinos que ayudó a sofocar el fuego y el que trasladó a Ramón al hospital de Niños. "Escuché los gritos y llantos de los chiquitos. Cuando fui ayudé al hombre a que abriera la puerta. Con otros vecinos comenzamos a apagar las llamas. Sacamos el agua de la pileta de otro señor. Fue terrible. Todavía me retumban los gritos de los niños", relató el hombre angustiado.
Ramón fue el último en ser rescatado. "Saqué la moto y lo llevé tapado con una colcha. Llegamos al CAPS de la zona, pero como su estado de salud era delicado lo llevamos al hospital. Estaba todo quemado.
Irreconocible", contó Páez. Cuando la criatura llegó al hospital, los médicos no pudieron hacer nada para salvar su vida, ya que había sufrido quemaduras en todo su cuerpo. El deceso se produjo poco después de las 7. Los Bomberos llegaron cuando los vecinos ya habían apagado el fuego.
La madre de los niños, Olga Robles, contó que María y Jorge fueron trasladados en una ambulancia al hospital de Niños. Ayer recibieron el alta médica, debido a que las heridas que sufrieron no eran de gravedad. El estado de salud del padre, en tanto, es reservado. "No sabe nada de que Ramoncito falleció. Cuando abrió los ojos, lo primero que hizo fue preguntar por los chicos", indicó Carmen Villafañe, madre de Luna.
En el momento que ocurrió el siniestro, la madre de los chicos no estaba en su casa, ya que otro de sus hijos, Maximiliano, de 1 año, se encontraba internado en el Hospital Avellaneda porque sufre inconvenientes respiratorios. Robles y Luna, según contó la mujer, tenían problemas de pareja desde hace algunas semanas. "Voy a averiguar bien lo que pasó. Porque ayer (por el jueves), mi esposo fue al hospital. Ahí discutimos y amenazó con llevarse a Maxi. Fue un descuido y mire cómo terminó", dijo la mujer, golpeada por la tragedia.
La tristeza dominaba ayer a los vecinos de la casa ubicada en la manzana 5 del barrio Las Tipas, mientras caía la lluvia.
Ramón Alberto Luna, de 46 años, había bañado a su hijo Ramón. Luego lo cambió y lo acostó en una de las cuatro camas de la precaria casita. María, de 5 años, y Jorge, de 4, los hermanos del niño, aún estaban despiertos. Todo indica que los menores jugaban con fuego y en cierto momento la llama tomó contacto con un colchón, y provocó que el siniestro se extendiera rápidamente por toda la habitación. "Mi hermano había llegado de trabajar. Los bañó a todos y se acostaron. El se durmió. Pero los otros chicos quedaron despiertos", contó llorando Liliana Pereyra, tía del nene que falleció.
César Páez fue uno de los vecinos que ayudó a sofocar el fuego y el que trasladó a Ramón al hospital de Niños. "Escuché los gritos y llantos de los chiquitos. Cuando fui ayudé al hombre a que abriera la puerta. Con otros vecinos comenzamos a apagar las llamas. Sacamos el agua de la pileta de otro señor. Fue terrible. Todavía me retumban los gritos de los niños", relató el hombre angustiado.
Ramón fue el último en ser rescatado. "Saqué la moto y lo llevé tapado con una colcha. Llegamos al CAPS de la zona, pero como su estado de salud era delicado lo llevamos al hospital. Estaba todo quemado.
Irreconocible", contó Páez. Cuando la criatura llegó al hospital, los médicos no pudieron hacer nada para salvar su vida, ya que había sufrido quemaduras en todo su cuerpo. El deceso se produjo poco después de las 7. Los Bomberos llegaron cuando los vecinos ya habían apagado el fuego.
La madre de los niños, Olga Robles, contó que María y Jorge fueron trasladados en una ambulancia al hospital de Niños. Ayer recibieron el alta médica, debido a que las heridas que sufrieron no eran de gravedad. El estado de salud del padre, en tanto, es reservado. "No sabe nada de que Ramoncito falleció. Cuando abrió los ojos, lo primero que hizo fue preguntar por los chicos", indicó Carmen Villafañe, madre de Luna.
En el momento que ocurrió el siniestro, la madre de los chicos no estaba en su casa, ya que otro de sus hijos, Maximiliano, de 1 año, se encontraba internado en el Hospital Avellaneda porque sufre inconvenientes respiratorios. Robles y Luna, según contó la mujer, tenían problemas de pareja desde hace algunas semanas. "Voy a averiguar bien lo que pasó. Porque ayer (por el jueves), mi esposo fue al hospital. Ahí discutimos y amenazó con llevarse a Maxi. Fue un descuido y mire cómo terminó", dijo la mujer, golpeada por la tragedia.
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