Se agarraron de los pelos Ema Gómez y Nélida Fernández

Enfrentamiento. La ex agente acusó a la ex novicia de armar un complot en su contra con otras internas. Testigos relataron que ambas mujeres se dieron trompadas y patadas. Separadas por seguridad. Una crisis de nervios.

EL ASESINATO DEL JUEZ ARAOZ.
EL ASESINATO DEL JUEZ ARAOZ.
09 Enero 2008
"¿Qué te pasa a vos conmigo?. ¡No te metás conmigo porque te hago mierda!, ¿eh?". Nélida Fernández había entrado a la cocina de la cárcel de Banda del Río Salí y se sobresaltó ante el ataque verbal de Ema Gómez. Pero no se amilanó: "¿A quién vas a hacer mierda vos?", le gritó cara a cara. No hizo falta más para que ambas se trenzaran en una violenta pelea que incluyó patadas, trompadas y mechoneadas. Hizo falta que intervinieran varias guardiacárceles para que las separaran. El violento episodio conmocionó a las internas.
Según dijeron fuentes penitenciarias, el enfrentamiento entre ambas imputadas lleva varias semanas. Hace pocos días, mientras ambas disputaban un partido de voley, Gómez le reclamó a Fernández que tramaba un complot contra ella. "¿Por qué les decís a las chicas que me peguen?. ¿Qué te hice yo a vos?", le gritó en medio del campo de recreo. Sus compañeras se sorprendieron, pero como algunas de las guardias se interpusieron, el episodio no pasó a mayores.
El lunes a la mañana, Fernández cargó su termo y se dirigió al economato, dependencia de la que Gómez está a cargo. Iba a buscar agua caliente y se encontró con que la ex agente estaba de mal humor. Según los testigos, la imputada del crimen de la docente Betty Argañaraz no dudó y respondió. "Pelearon como gatos", describió una de las guardias. Cuando por fin lograron tranquilizarlas, las llevaron por separado a la Dirección, donde las llamaron a la reflexión. Las fuentes consultadas indicaron que a ambas mujeres se les exigió que se tranquilizaran. Pero fueron más duros con Gómez. La acusada de haber matado al juez de Menores Héctor Agustín Aráoz está "excitada" desde hace varias semanas, y ya mantuvo discusiones con otras internas, se informó.
Al advertir que existía peligro de un nuevo enfrentamiento si ambas se encontraban nuevamente en algunas de las instalaciones, se le pidió a la ex policía que permaneciera en su celda, sin salir. Pero a pesar de que ella aceptó, parece que la medida no hizo más que aumentar su desequilibrio. El mismo lunes, pero en horas de la tarde, una de las guardias descubrió que Gómez se había cortado la muñeca izquierda con una máquina de afeitar. Rápidamente la sacaron de la celda y la trasladaron al Hospital Santa Rita, en Banda del Río Salí, con una fuerte custodia policial. Los médicos advirtieron que la herida no ponía en peligro la vida de la ex agente, pero igualmente le hicieron dos puntos de sutura. Tras la intervención, volvieron a llevarla al penal.
Este no es el primer incidente que Gómez protagoniza en la cárcel, pero ante la gravedad de lo sucedido las autoridades penitenciarias le advirtieron que deberá tranquilizarse. Antes de fin de año, la Justicia volvió a negarle la libertad, a pesar de que lleva más de tres años presa sin haber sido juzgada. Esto, según sus allegados, la tiene muy alterada.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios