Encañonaron a un bebé para obtener dinero

Nuevos ataques. Un grupo de delincuentes armados ingresó a una casa del barrio Los Pinos y robó dos motos, dinero, tarjetas de crédito y celulares. Los hombres se movilizaban en un automóvil. Dos de ellos portaban escopetas tumberas y los otros dos, revólveres. "Danos la plata o lo matamos". Angustia.

08 Enero 2008
Una familia del barrio Los Pinos vivió ayer una madrugada de terror cuando cuatro hombres armados ingresaron a su casa y, luego de encañonar a un bebé de ocho meses, robaron dos motocicletas, dinero y otros bienes. Los ladrones serían los mismos que en diciembre protagonizaron otros atracos en el norte de la provincia.
A las 5.30 Raquel Saguir, de 26 años, se encontraba junto a un amigo en la puerta de su casa, ubicada en 25 de Mayo 2.211. La joven, minutos antes, había llegado a su domicilio en su motocicleta Honda Wave azul, dominio 109-DKD. Su amigo, en tanto, la había acompañado en una Honda C-90 roja.
Los asaltantes descendieron sorpresivamente de un automóvil blanco que se detuvo frente a la vivienda de Saguir. Según testigos que pasaban por el lugar, el vehículo sería un Chevrolet Corsa de cuatro puertas, que no tenía colocada la chapa patente. Amenazados por los asaltantes, que estaban a cara descubierta y utilizaban "tumberas", la joven y su amigo fueron obligados a ingresar a la vivienda.
"Sentí que entraba un tropel de personas. Entonces, me levanté a ver qué pasaba y me di de frente con un ladrón que tenía una escopeta", contó conmocionada Elena Medina, propietaria de la casa. Además de la mujer, en el interior de la vivienda estaba su hijo Javier Saguir, de 31 años, junto a su esposa, su hijo de ocho meses y su sobrino de cinco años.
Los ladrones llevaron a las siete víctimas a una de las habitaciones de la casa, donde los obligaron a tirarse boca abajo. "Nos golpeaban y nos decían que si les llegábamos a mirar la cara, nos iban a matar", contó Medina, visiblemente angustiada.
Según la mujer, los asaltantes mantuvieron una actitud agresiva durante todo el robo, que duró unos 15 minutos. "Dos de ellos eran los que daban todas las órdenes. El más violento era uno morocho, de contextura gruesa", relató Medina. "Incluso, a mi nieto le pusieron un revólver en el estómago y comenzaron a gritar: ?danos la plata o lo matamos?. Fue horrible", dijo.
Desesperado, Javier Saguir les entregó $ 400 a los asaltantes, pero estos exigían más dinero. "Les tuvimos que dar las motos; si no, no sé qué podría haber pasado", aseguró el hombre. "Para mí estaban drogados", agregó.
Según la denuncia policial, además de las motocicletas y el dinero, los asaltantes se apropiaron de dos reproductores de DVD, tarjetas de crédito y tres teléfonos celulares.
Luego de cortar los cables del teléfono y de encerrar a las víctimas en la cocina, los asaltantes huyeron; dos, en el Corsa, y los restantes, en las motocicletas robadas.
El caso está siendo investigado por personal de la seccional 5a, a cargo del comisario Jorge Urueña.

Tamaño texto
Comentarios
NOTICIAS RELACIONADAS
Comentarios