06 Enero 2008 Seguir en 
El tanque de gasoil del camión contra el que chocó el rodado del periodista Mario Escobar se desprendió en el momento del impacto y roció su contenido por toda la zona, provocando el inicio del fuego en la camioneta de las víctimas. Esto consigna la primera parte del informe que realizaron los peritos, tras la colisión en la que murieron el locutor, su esposa y su hijo en la noche del jueves.
Escobar transitaba por la ruta 9, a la altura de Tapia, cuando su camioneta chocó de frente contra un camión Ford Cargo, que era conducido por Franco Agüero. Con el periodista iban su esposa Ana María Saleme y su hijo Mariano, de 9 años, quienes también perdieron la vida. Aparentemente los tres habrían muerto en el acto. Los cuerpos, según determinaron los médicos, estuvieron expuestos al fuego durante casi sesenta minutos, hasta que las llamas se apagaron.
Horas después, en la ruta 34, en Santiago del Estero, a la altura de Avellaneda, el matrimonio tucumano Di Grazia y dos de sus hijos, también murieron al impactar de frente contra un ómnibus de la empresa Balut. Ambos accidentes culminaron con el incendio de los vehículos involucrados. El Renault Megane de la familia Di Grazia y la camioneta Isuzu de Escobar, ardieron hasta que personal de Bomberos sofocó el fuego. Este patrón común entre los dos hechos alertó a especialistas y preocupó a los conductores, en particular, a aquellos que en breve emprenderán sus vacaciones.
El comisario inspector de Bomberos, Raúl Lobo dijo que aún se están realizando las pericias de la camioneta de Escobar para determinar lo que provocó el incendio del vehículo. De todas formas, explicó algunas de las causas por las que las colisiones de vehículos a nafta o gasoil pueden concluir en llamas. “La fuerza del impacto en combinación con el combustible son factores claves y determinantes para las explosiones”, remarcó.
Lobo dijo que los motores de los automóviles trabajan a una temperatura de 90o. “Los vehículos que consumen gasoil poseen una bomba inyectora por donde, a través de tubos, se pulveriza el gasoil. En un impacto, estos tubos pueden dañarse o romperse. En estos casos, el gasoil, en contacto con elementos a elevada temperatura o ante la presencia de un cortocircuito, provoca la combustión instantánea”, indicó. “La nafta es un inflamable de primera categoría, es decir, muy volátil. Este combustible no necesita del contacto de las llamas para encenderse ya que los vapores inflamables que la componen generan una inevitable y veloz combustión”, añadió Lobo. Sin embargo, aclaró que después del impacto es más difícil que un vehículo se incendie. Por lo general, la combustión y la colisión se dan en simultáneo.
La velocidad
Un dato que resulta alarmante para los conductores, y sus acompañantes, es la predisposición que tienen los autos para incendiarse. Según el comisario Lobo, un vehículo que choque a la velocidad de 60 kilómetros por hora podría calcinarse. Hizo hincapié en que Tucumán es la única provincia en la que la máxima velocidad permitida, en algunas avenidas, es de 70 kilómetros por hora. Ante situaciones como estas, cualquier persona mayor puede, en la medida que no resulte riesgoso, colaborar a detener el fuego hasta que la División de Bomberos se haga presente, dijo Lobo. Contar con un extintor es lo más efectivo aunque con tierra, agua o arena también se pueden lograr resultados favorables. Otra alternativa es extraer el oxígeno del fuego para sofocarlo. Esto se logra volcando sobre las llamas mantas o frazadas. De todas formas, lo esencial es ser prudentes frente al volante.
Escobar transitaba por la ruta 9, a la altura de Tapia, cuando su camioneta chocó de frente contra un camión Ford Cargo, que era conducido por Franco Agüero. Con el periodista iban su esposa Ana María Saleme y su hijo Mariano, de 9 años, quienes también perdieron la vida. Aparentemente los tres habrían muerto en el acto. Los cuerpos, según determinaron los médicos, estuvieron expuestos al fuego durante casi sesenta minutos, hasta que las llamas se apagaron.
Horas después, en la ruta 34, en Santiago del Estero, a la altura de Avellaneda, el matrimonio tucumano Di Grazia y dos de sus hijos, también murieron al impactar de frente contra un ómnibus de la empresa Balut. Ambos accidentes culminaron con el incendio de los vehículos involucrados. El Renault Megane de la familia Di Grazia y la camioneta Isuzu de Escobar, ardieron hasta que personal de Bomberos sofocó el fuego. Este patrón común entre los dos hechos alertó a especialistas y preocupó a los conductores, en particular, a aquellos que en breve emprenderán sus vacaciones.
El comisario inspector de Bomberos, Raúl Lobo dijo que aún se están realizando las pericias de la camioneta de Escobar para determinar lo que provocó el incendio del vehículo. De todas formas, explicó algunas de las causas por las que las colisiones de vehículos a nafta o gasoil pueden concluir en llamas. “La fuerza del impacto en combinación con el combustible son factores claves y determinantes para las explosiones”, remarcó.
Lobo dijo que los motores de los automóviles trabajan a una temperatura de 90o. “Los vehículos que consumen gasoil poseen una bomba inyectora por donde, a través de tubos, se pulveriza el gasoil. En un impacto, estos tubos pueden dañarse o romperse. En estos casos, el gasoil, en contacto con elementos a elevada temperatura o ante la presencia de un cortocircuito, provoca la combustión instantánea”, indicó. “La nafta es un inflamable de primera categoría, es decir, muy volátil. Este combustible no necesita del contacto de las llamas para encenderse ya que los vapores inflamables que la componen generan una inevitable y veloz combustión”, añadió Lobo. Sin embargo, aclaró que después del impacto es más difícil que un vehículo se incendie. Por lo general, la combustión y la colisión se dan en simultáneo.
La velocidad
Un dato que resulta alarmante para los conductores, y sus acompañantes, es la predisposición que tienen los autos para incendiarse. Según el comisario Lobo, un vehículo que choque a la velocidad de 60 kilómetros por hora podría calcinarse. Hizo hincapié en que Tucumán es la única provincia en la que la máxima velocidad permitida, en algunas avenidas, es de 70 kilómetros por hora. Ante situaciones como estas, cualquier persona mayor puede, en la medida que no resulte riesgoso, colaborar a detener el fuego hasta que la División de Bomberos se haga presente, dijo Lobo. Contar con un extintor es lo más efectivo aunque con tierra, agua o arena también se pueden lograr resultados favorables. Otra alternativa es extraer el oxígeno del fuego para sofocarlo. Esto se logra volcando sobre las llamas mantas o frazadas. De todas formas, lo esencial es ser prudentes frente al volante.
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