03 Enero 2008 Seguir en 
NEUQUEN.- Una lluvia de cenizas afectó una vasta zona de la provincia de Neuquén como consecuencia de la erupción del volcán chileno Llaima, que entró en actividad el martes y que mantiene a las autoridades en alerta.
El Llaima, uno de los cuatro volcanes más activos de América del Sur, expulsó ayer material sólido y una fumarola que afectó a varias comunidades de Chile. Por acción del viento, provocó una lluvia de cenizas sobre las localidades neuquinas de Zapala, Los Cantutos y Mariano Moreno, que totalizan unos 50.000 pobladores.
Vuelos suspendidos
Los vuelos que debían operar ayer en los aeropuertos de Neuquén y de Viedma fueron cancelados hasta nuevo aviso, debido al riesgo que representan para las aeronaves las cenizas del volcán, ya que su consistencia daña motores y parabrisas. Según un vocero de Aerolíneas Argentinas, la presencia de las cenizas aun a gran altura prácticamente esmerila parabrisas y motores. En la legislación de aviación civil y comercial no está recomendado sobrevolar por zonas de contaminación como la generada por la erupción volcánica. "No sólo es ceniza; es algo muy parecido a la piedra pómez hecha polvo, lo cual prácticamente esmerila los motores". dijo el funcionario, que comparó la situación con el daño que puede provocar un pájaro en una turbina durante el despegue. "Las partículas volcánicas quedan suspendidas en el aire, y cuando uno pasa con el avión a 800 kilómetros por hora el impacto es muy similar al de una bala, como lo es el del ave en una turbina", explicó.
Cuidados necesarios
Fuentes meteorológicas indicaron que los vientos llevaban la nube hacia la zona noroeste de Río Negro, cerca de la ciudad de Viedma. En caso de agravarse la situación, el Gobierno nacional pondrá a disposición un plan de apoyo federal para reforzar las actividades de la prevención y protección civil, tanto en la faz técnica como logística. La actividad volcánica disminuyó notoriamente en las últimas horas de ayer. No obstante, las autoridades sugirieron a los pobladores de la zona afectada mantener las medidas y cuidados hasta mañana si se mantienen las condiciones actuales. Fuentes de Defensa Civil dijeron que la lluvia de cenizas no presenta toxicidad. Sólo puede provocar, en caso de contacto, irritaciones en los ojos o problemas respiratorios.
Un hecho singular
Según pobladores, el martes se divisó desde la localidad turística argentina de Villa Pehueña, a apenas unos 50 kilómetros del volcán, una nube suspendida sobre el cráter. "El volcán humeaba y aunque la actividad del Llaima es permanente desde hace más de cien años, nunca se produce desplazamiento de lava", dijo un comerciante de la villa. Según señaló el lugareño, no lo hubo ni siquiera en 1994, cuando se registró la última gran erupción. El Llaima, de 3.125 metros de altura, se ubica a unos 900 kilómetros al sur de Santiago, dentro del Parque Nacional Conguillío, muy cerca de la frontera con Argentina. Es el más voluminoso de la novena región de La Araucanía y cuenta con una actividad turística intensa, dado que allí se practican deportes de aventura como esquí y montañismo. Ubicado a la altura de la provincia de Neuquén, el Llaima tiene dos cimas con fumarolas permanentes. El cráter mayor tiene 350 metros de diámetro.
Según datos de organismos turísticos chilenos, tiene glaciares de 14 kilómetros cuadrados de superficie y cuenta con un centro de esquí, llamado Las Araucarias, donde se ofrecen andariveles de arrastre y canchas para todo tipo de esquiadores y alojamiento. El volcán registra 49 erupciones, 23 de ellas durante el siglo XX. Las erupciones más importantes se produjeron en 1927, 1957 y 1994. Llaima tiene dos significados en lengua mapuche que aluden a las palabras "resucitado" y "zanja". (DyN)
El Llaima, uno de los cuatro volcanes más activos de América del Sur, expulsó ayer material sólido y una fumarola que afectó a varias comunidades de Chile. Por acción del viento, provocó una lluvia de cenizas sobre las localidades neuquinas de Zapala, Los Cantutos y Mariano Moreno, que totalizan unos 50.000 pobladores.
Vuelos suspendidos
Los vuelos que debían operar ayer en los aeropuertos de Neuquén y de Viedma fueron cancelados hasta nuevo aviso, debido al riesgo que representan para las aeronaves las cenizas del volcán, ya que su consistencia daña motores y parabrisas. Según un vocero de Aerolíneas Argentinas, la presencia de las cenizas aun a gran altura prácticamente esmerila parabrisas y motores. En la legislación de aviación civil y comercial no está recomendado sobrevolar por zonas de contaminación como la generada por la erupción volcánica. "No sólo es ceniza; es algo muy parecido a la piedra pómez hecha polvo, lo cual prácticamente esmerila los motores". dijo el funcionario, que comparó la situación con el daño que puede provocar un pájaro en una turbina durante el despegue. "Las partículas volcánicas quedan suspendidas en el aire, y cuando uno pasa con el avión a 800 kilómetros por hora el impacto es muy similar al de una bala, como lo es el del ave en una turbina", explicó.
Cuidados necesarios
Fuentes meteorológicas indicaron que los vientos llevaban la nube hacia la zona noroeste de Río Negro, cerca de la ciudad de Viedma. En caso de agravarse la situación, el Gobierno nacional pondrá a disposición un plan de apoyo federal para reforzar las actividades de la prevención y protección civil, tanto en la faz técnica como logística. La actividad volcánica disminuyó notoriamente en las últimas horas de ayer. No obstante, las autoridades sugirieron a los pobladores de la zona afectada mantener las medidas y cuidados hasta mañana si se mantienen las condiciones actuales. Fuentes de Defensa Civil dijeron que la lluvia de cenizas no presenta toxicidad. Sólo puede provocar, en caso de contacto, irritaciones en los ojos o problemas respiratorios.
Un hecho singular
Según pobladores, el martes se divisó desde la localidad turística argentina de Villa Pehueña, a apenas unos 50 kilómetros del volcán, una nube suspendida sobre el cráter. "El volcán humeaba y aunque la actividad del Llaima es permanente desde hace más de cien años, nunca se produce desplazamiento de lava", dijo un comerciante de la villa. Según señaló el lugareño, no lo hubo ni siquiera en 1994, cuando se registró la última gran erupción. El Llaima, de 3.125 metros de altura, se ubica a unos 900 kilómetros al sur de Santiago, dentro del Parque Nacional Conguillío, muy cerca de la frontera con Argentina. Es el más voluminoso de la novena región de La Araucanía y cuenta con una actividad turística intensa, dado que allí se practican deportes de aventura como esquí y montañismo. Ubicado a la altura de la provincia de Neuquén, el Llaima tiene dos cimas con fumarolas permanentes. El cráter mayor tiene 350 metros de diámetro.
Según datos de organismos turísticos chilenos, tiene glaciares de 14 kilómetros cuadrados de superficie y cuenta con un centro de esquí, llamado Las Araucarias, donde se ofrecen andariveles de arrastre y canchas para todo tipo de esquiadores y alojamiento. El volcán registra 49 erupciones, 23 de ellas durante el siglo XX. Las erupciones más importantes se produjeron en 1927, 1957 y 1994. Llaima tiene dos significados en lengua mapuche que aluden a las palabras "resucitado" y "zanja". (DyN)
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