31 Diciembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El grupo que secuestró a la enfermera argentina Pilar Bauzá Moreno y a la médica española Mercedes García, ambas voluntarias de Médicos sin Fronteras, llevó a las cautivas a una zona montañosa del noreste de Somalía, alertado por posibles represalias de las fuerzas de seguridad.
Según reportaron hoy agencias internacionales, los secuestradores de
Bauzá Moreno y García, cautivas desde el míercoles, pertenecen al subclan Warsangeli, del clan Harti, grupo acusado por autoridades locales de haber cometido raptos por dinero en la zona de la ciudad de Bosasso, en la región de Puntland.
"Los secuestradores han ido hacia áreas montañosas porque temen que la policía adopte acciones de fuerza", afirmó esta mañana Hagi Abdi, representante del Consejo de Ancianos local.
Abdi aseguró que los captores sumaron más integrantes a su
grupo, ante el temor de que la policía tome represalias en su contra. "Condenamos este secuestro y, como clan, no estamos de acuerdo con este insensato acto", enfatizó.
Bauzá Moreno, de 25 años, y García, de 50, ambas voluntarias de la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras, fueron secuestradas en Bosasso, noreste de Somalía, en la mañana del miércoles, por un grupo de seis hombres armados, cuatro de los cuales fueron detenidos a poco de producirse el hecho.
Los dos hombres que pudieron huir lo hicieron junto a las mujeres hacia la zona montañosa de Giriso, a cinco kilómetros de Bosasso, y pidieron al parecer U$S250 mil para liberar a las voluntarias, aunque la Cancillería evitó confirmar esa información.
Siguen las negociaciones
En ese contexto, la joven argentina y la médica española debieron comenzar 2008 secuestradas, ante la preocupación de sus familias y de representantes de Médicos Sin Fronteras, que siguen las negociaciones desde Barcelona, desde donde pidieron ver a las mujeres a fin de conocer su estado y brindarles asistencia.
Tras conocerse la información del secuestro, el encargado de Negocios de la embajada argentina en Nairobi, Fernando Rolandelli, se trasladó al lugar junto al embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto, para seguir desde allí las negociaciones y solicitar el compromiso de autoridades locales de que un eventual rescate se producirá de manera "pacífica".
"Las mujeres están absolutamente bien", aseguró en las últimas horas el presidente de Puntland, Adde Musse, quien se reunió con los diplomáticos argentino e ibérico en la tarde del sábado.
La presidenta Cristina Fernández se comunicó en al menos dos oportunidades con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el rey Juan Carlos, a quienes transmitió su preocupación por la situación que atraviesan las dos voluntarias. (DyN)
Según reportaron hoy agencias internacionales, los secuestradores de
Bauzá Moreno y García, cautivas desde el míercoles, pertenecen al subclan Warsangeli, del clan Harti, grupo acusado por autoridades locales de haber cometido raptos por dinero en la zona de la ciudad de Bosasso, en la región de Puntland.
"Los secuestradores han ido hacia áreas montañosas porque temen que la policía adopte acciones de fuerza", afirmó esta mañana Hagi Abdi, representante del Consejo de Ancianos local.
Abdi aseguró que los captores sumaron más integrantes a su
grupo, ante el temor de que la policía tome represalias en su contra. "Condenamos este secuestro y, como clan, no estamos de acuerdo con este insensato acto", enfatizó.
Bauzá Moreno, de 25 años, y García, de 50, ambas voluntarias de la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras, fueron secuestradas en Bosasso, noreste de Somalía, en la mañana del miércoles, por un grupo de seis hombres armados, cuatro de los cuales fueron detenidos a poco de producirse el hecho.
Los dos hombres que pudieron huir lo hicieron junto a las mujeres hacia la zona montañosa de Giriso, a cinco kilómetros de Bosasso, y pidieron al parecer U$S250 mil para liberar a las voluntarias, aunque la Cancillería evitó confirmar esa información.
Siguen las negociaciones
En ese contexto, la joven argentina y la médica española debieron comenzar 2008 secuestradas, ante la preocupación de sus familias y de representantes de Médicos Sin Fronteras, que siguen las negociaciones desde Barcelona, desde donde pidieron ver a las mujeres a fin de conocer su estado y brindarles asistencia.
Tras conocerse la información del secuestro, el encargado de Negocios de la embajada argentina en Nairobi, Fernando Rolandelli, se trasladó al lugar junto al embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto, para seguir desde allí las negociaciones y solicitar el compromiso de autoridades locales de que un eventual rescate se producirá de manera "pacífica".
"Las mujeres están absolutamente bien", aseguró en las últimas horas el presidente de Puntland, Adde Musse, quien se reunió con los diplomáticos argentino e ibérico en la tarde del sábado.
La presidenta Cristina Fernández se comunicó en al menos dos oportunidades con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el rey Juan Carlos, a quienes transmitió su preocupación por la situación que atraviesan las dos voluntarias. (DyN)







