Bergoglio instó a no olvidarse de las víctimas
El cardenal encabezó un oficio religioso en el que participaron padres de quienes murieron en el incendio y sobrevivientes. A las 18 sonaron 194 campanadas, por cada una de las personas que perdió la vida. Hubo críticas para el ex presidente Kirchner y para Aníbal Ibarra. Reflexión.
31 Diciembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES (NA - DyN). A tres años de la tragedia de Cromagnon, sobrevivientes, familiares y amigos de las 194 víctimas recordaron ayer la tragedia, con una masiva marcha y una misa. “Los intereses escondidos y la justicialidad son cómplices de la tragedia" dijo el cardenal Jorge Bergoglio, durante la homilía de la misa realizada en la Catedral metropolitana.
A las 18, 194 campanadas sonaron en todas las iglesias porteñas, en conmemoración de las víctimas. El cardenal Bergoglio afirmó que Buenos Aires aún no lloró lo suficiente por la muerte de las víctimas de la mayor tragedia no natural ocurrida en esta Capital. "El llanto de los padres no se contagió por falta de solidaridad, de sensibilidad", subrayó el purpurado porteño.
Bergoglio agregó: "Buenos Aires necesita paz, pero no la paz de cosmético que tapa todo, sino de la justicia, para no caer en el mismo error". “Esto no debe olvidarse jamás y debe estar en la memoria como una cicatriz de todos los argentinos", dijo el cardenal.
El incendio en el boliche, ubicado en el barrio de Once, fue cauzado por una bengala que arrojaron desde el público y que prendió fuego al techo recubierto de telas de la discoteca. La disco incumplía las normas municipales de seguridad y tenía bloqueadas sus salidas de emergencia, según las actuaciones judiciales.
Al finalizar la misa, comenzó la movilización, que partió desde Plaza de Mayo, pasó por el Obelisco, y finalizó en el barrio porteño de Once. Allí se leyeron los nombres de las víctimas mortales. Familiares, amigos y sobrevivientes de Cromagnon criticaron duramente a las autoridades vigentes en el momento de la tragedia: "(Néstor) Kirchner, escondido en El Calafate, (Aníbal) Ibarra, escondido en una repartición municipal, sin responder sobre los hechos, sin darnos una lista definitiva de víctimas", señalaron en un documento los manifestantes. En el texto, titulado "Esta lucha es de todos, para que no haya más cromagnones", los familiares denunciaron que en el poder se preparaban las componendas para eludir justicia. Actualmente, la causa no tiene ningún detenido y aún se sigue buscando a la persona que arrojó la bengala.
La jornada de recuerdo se inició al mediodía en el Obelisco porteño, donde presentaron la muestra de fotos "Vidas Robadas, Sueños en Marcha", y por la tarde en ese mismo lugar actuó la murga de sobrevivientes "Los que nunca callarán". Además, estuvieron presentes en los homenajes militantes de partidos de izquierda, organizaciones defensoras de los derechos humanos, y la titular de la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiña, calificó de masacre lo ocurrido en Cromagnon y cuestionó que sobre este caso todavía no hay justicia. Luego de la marcha se realizó un musical en homenaje a las víctimas interpretado por Luciano Napolitano, hijo de Pappo. Además, en el denominado "Santuario" se proyectaban fotos de los chicos muertos. (DyN-NA-Télam)
A las 18, 194 campanadas sonaron en todas las iglesias porteñas, en conmemoración de las víctimas. El cardenal Bergoglio afirmó que Buenos Aires aún no lloró lo suficiente por la muerte de las víctimas de la mayor tragedia no natural ocurrida en esta Capital. "El llanto de los padres no se contagió por falta de solidaridad, de sensibilidad", subrayó el purpurado porteño.
Bergoglio agregó: "Buenos Aires necesita paz, pero no la paz de cosmético que tapa todo, sino de la justicia, para no caer en el mismo error". “Esto no debe olvidarse jamás y debe estar en la memoria como una cicatriz de todos los argentinos", dijo el cardenal.
El incendio en el boliche, ubicado en el barrio de Once, fue cauzado por una bengala que arrojaron desde el público y que prendió fuego al techo recubierto de telas de la discoteca. La disco incumplía las normas municipales de seguridad y tenía bloqueadas sus salidas de emergencia, según las actuaciones judiciales.
Al finalizar la misa, comenzó la movilización, que partió desde Plaza de Mayo, pasó por el Obelisco, y finalizó en el barrio porteño de Once. Allí se leyeron los nombres de las víctimas mortales. Familiares, amigos y sobrevivientes de Cromagnon criticaron duramente a las autoridades vigentes en el momento de la tragedia: "(Néstor) Kirchner, escondido en El Calafate, (Aníbal) Ibarra, escondido en una repartición municipal, sin responder sobre los hechos, sin darnos una lista definitiva de víctimas", señalaron en un documento los manifestantes. En el texto, titulado "Esta lucha es de todos, para que no haya más cromagnones", los familiares denunciaron que en el poder se preparaban las componendas para eludir justicia. Actualmente, la causa no tiene ningún detenido y aún se sigue buscando a la persona que arrojó la bengala.
La jornada de recuerdo se inició al mediodía en el Obelisco porteño, donde presentaron la muestra de fotos "Vidas Robadas, Sueños en Marcha", y por la tarde en ese mismo lugar actuó la murga de sobrevivientes "Los que nunca callarán". Además, estuvieron presentes en los homenajes militantes de partidos de izquierda, organizaciones defensoras de los derechos humanos, y la titular de la Línea Fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiña, calificó de masacre lo ocurrido en Cromagnon y cuestionó que sobre este caso todavía no hay justicia. Luego de la marcha se realizó un musical en homenaje a las víctimas interpretado por Luciano Napolitano, hijo de Pappo. Además, en el denominado "Santuario" se proyectaban fotos de los chicos muertos. (DyN-NA-Télam)
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