31 Diciembre 2007 Seguir en 
La fiesta comenzó en el ingenio Leales y siguió en Villa Quinteros. Algo más de 300 hinchas acompañaron al equipo en la final. Desafiaron el calor, confiaron en sus jugadores, festejaron los goles, disfrutaron con el empate y se emocionaron con la vuelta olímpica. Ellos fueron testigos del momento más importante de la vida deportiva de San Ramón, que se consagró por primera vez campeón del fútbol tucumano.
Con la copa y las medallas en poder de los jugadores, se trasladaron a Villa Quinteros. Los habitantes del pueblo salieron a las calles y recibieron a los campeones como verdaderos héroes. Algunos se apostaron sobre la ruta, otros esperaron en la avenida Libertador. El lugar elegido para la celebración fue la plaza principal Manuel Belgrano. Los jugadores e integrantes del cuerpo técnico se bajaron del micro y fueron caminando hasta el estadio, donde dieron otra vez la vuelta olímpica, mientras la copa pasaba de mano en mano. Un momento único, histórico, inolvidable.
Con la copa y las medallas en poder de los jugadores, se trasladaron a Villa Quinteros. Los habitantes del pueblo salieron a las calles y recibieron a los campeones como verdaderos héroes. Algunos se apostaron sobre la ruta, otros esperaron en la avenida Libertador. El lugar elegido para la celebración fue la plaza principal Manuel Belgrano. Los jugadores e integrantes del cuerpo técnico se bajaron del micro y fueron caminando hasta el estadio, donde dieron otra vez la vuelta olímpica, mientras la copa pasaba de mano en mano. Un momento único, histórico, inolvidable.
Lo más popular
Ranking notas premium










