Desvalijan y causan destrozos en una escuela en Villa 9 de Julio

En las últimas dos semanas, los ladrones atacaron cuatro veces el establecimiento, lo que provocó indignación entre los docentes.

VANDALOS. Los vidrios rotos de una ventana y los útiles desparramados.LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
VANDALOS. Los vidrios rotos de una ventana y los útiles desparramados.LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
27 Diciembre 2007
Durante 11 meses, 1.500 alumnos transitaron por sus aulas y sus pasillos. A pesar de ser una zona de alto riesgo, jamás habían tenido problemas. Pero bastó que culminaran las clases para que los delincuentes -según los directivos, tal vez algunos de los mismos estudiantes-, se ensañaran. En dos semanas, la escuela Doctor Ramón Adrián Araujo, ubicada en el corazón de Villa 9 de Julio, fue atacada cuatro veces.
El establecimiento fue levantado sobre calle Warnes al 600, en el barrio Seoc III. "Ya no sabemos qué hacer. Nos robaron todo, y lo peor es que, a pesar de que nos quejamos y de que pedimos ayuda, parece que a nadie le importa", indicó Sonia Pastrana, secretaria de la escuela.Durante la noche del lunes, los maestros reunieron dinero para que dos serenos se quedaran para cuidar los bienes. Pero bastó que ellos se fueran, al mediodía del martes, para que los delincuentes entraran otra vez. "Reina un desprecio total. No sólo roban, sino que además destrozan, que es lo que más nos duele. Ver roto todo lo que se consiguió con tanto esfuerzo duele mucho", agregó la mujer.
Hace dos semanas, los ladrones saquearon el quiosco; el viernes entraron al jardín de infantes; el domingo rompieron parte de la secretaría, y entre el lunes y el martes atacaron la cocina y algunas aulas. "No se salvó nada. Estamos muy decepcionados. Estamos seguros de que algunos de los ladrones son estudiantes. Sabían dónde entrar y qué robar", se quejó la funcionaria.
Los delincuentes robaron dos reproductores de DVD, una computadora completa, dos parlantes, una consola de sonido, una cortadora de césped, focos y luces de emergencia. Pero, además, destrozaron puertas, vidrios, una cocina, ventiladores de techo, material didáctico, cerámicos y mobiliario. Hasta el timbre fue arrancado de una de las paredes.
La escuela fue inaugurada hace dos años. "Durante 2006 tuvimos guardia de la Policía, y no pasó nada. Este año nos dijeron que no había personal para poner custodia. Sobrevivimos hasta que terminamos las clases", explicó María del Carmen Pérez, la directora.
El establecimiento está rodeado por alambre, pero los delincuentes lo cortan e ingresan. Además, hacia el norte hay un enorme terreno baldío que sirve de guarida a los delincuentes. "Pedimos a construcciones escolares que se hagan tapias, pero no obtuvimos respuestas. La verdad es que parece que a nadie le importa. Esto es tierra de nadie", se quejó Pérez.

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