Dos bolivianos transportaban 30 kilos de cocaína
Operativo en Trancas. La Policía descubrió la droga dentro de dos bolsos y de una valija al inspeccionar la bodega de un ómnibus que iba a Buenos Aires. En el bolsillo de un pantalón que estaba dentro del equipaje estaban los pasajes con los nombres de los acusados. Se pueden preparar 90.000 dosis.
27 Diciembre 2007 Seguir en 
"Che, ¿alguien revisó esas valijas?". La pregunta recibió un no como respuesta. Entonces, por las dudas, procedieron a abrirlas. En el interior había 23 kilos de cocaína, que se sumaron a los siete que habían sido descubiertos en primera instancia. Así se concretó ayer el mayor operativo contra el narcotráfico de la Policía de Tucumán.
Hace dos semanas, personal de la Dirección de Drogas Peligrosas había recibido información de que un cargamento de cocaína pasaría por la provincia hacia Buenos Aires. Se tenía la seguridad de que la droga iba a ser transportada en un ómnibus, por lo que los controles en el puesto Cabo Vallejo, en Trancas, casi en el límite con Salta, se incrementaron. Ayer a la mañana estaban apostados en la zona los oficiales Jesús Carrizo, Omar Flores, Jorge Plaza, Carlos Herrera, Roberto Vázquez, José Andrada, Miguel Moreno y Adrián Cequeira. A las 9 detuvieron un ómnibus que hacía el trayecto La Quiaca-Buenos Aires. En el vehículo viajaban 16 pasajeros, además de los dos choferes.
El colectivo fue estacionado a la vera dela ruta y los policías comenzaron a revisar el equipaje que estaba en la bodega. En medio del cargamento había un bolso verde que contenía ropa. Pero debajo de las vestimentas se descubrieron siete paquetes compactados con cinta de embalar que contenían un polvo blanco. Se realizó una prueba química y se comprobó que se trataba de cocaína.
Los policías comunicaron la novedad a sus superiores, los comisarios Mario Rojas y Fabián Salvatore, quienes ordenaron que el colectivo y todos los pasajeros fueran trasladados hasta la sede de la dependencia, en la esquina de Marco Avellaneda y Mendoza.
Al mediodía, se inició la segunda parte del operativo. Los investigadores pesaron la droga que habían secuestrado y determinaron que dentro del bolso había siete kilos de cocaína de máxima pureza. Luego procedieron a identificar uno a uno a los pasajeros, ya que hasta ese momento no se sabía a quién pertenecía la droga. Por supuesto, nadie se hacía cargo del bolso verde.
De a uno, los pasajeros fueron identificando su equipaje, y este era revisado. Al final, quedaron al costado del ómnibus una valija y un bolso negro, donde descubrieron el resto de la cocaína. En el bolso había ocho panes con droga, y en la valija 11, pero aún no sabían quién lo trasladaba. Todo se simplificó cuando, en el bolso negro, descubrieron un pantalón de corderoy: en uno de los bolsillos estaban los pasajes de una pareja de bolivianos que viajaba con su hijo, un bebé de un año y cuatro meses. La criatura permanecerá con su madre hasta que la Justicia resuelva qué hará con la mujer.
Según se informó oficialmente, los acusados residen actualmente en Buenos Aires, pero habían viajado hasta Salta, donde les entregaron la droga. Los tres subieron al colectivo en la localidad de Güemes.
Dentro del pañal del bebé, los policías encontraron una lista con los nombres de las personas a las cuales debían entregarles la droga cuando llegaran a Capital Federal.
En total se secuestraron 30 kilos de cocaína, valuados en $ 700.000 en Tucumán. En Buenos Aires el precio se elevaría a $ 1,5 millón y esa cifra se triplicaría en Europa o en Estados Unidos.
Los policías calculan que la droga secuestrada podría haberse fraccionado en casi 90.000 dosis, ya que al ser de máxima pureza podría haber sido estirada hasta triplicar su peso original.
Concluyeron también que la cocaína había sido cocinada recientemente, ya que todavía emanaba mucho olor a químicos. Para tratar de disimular esto, la habían envuelto en toallones mojados. En el interior de ocho de los 26 panes, la droga había sido fraccionada en tizas, listas para su comercialización. Los investigadores también descartaron que parte de la cocaína haya estado destinada para el consumo en Tucumán.
Por orden del juez federal N0 2, Mario Agustín Racedo, secretaría de Leyes Especiales a cargo de Alberto Zelaya, los dos acusados fueron detenidos y trasladados al Juzgado Federal, donde permanecerán alojados en la Alcaidía.
Anoche, los policías intentaban determinar si algunos de los miembros de la pareja tenía antecedentes por tráfico de estupefacientes. Según trascendió, una comisión viajaría en las próximas horas a Buenos Aires para continuar la investigación, sobre la base de la lista de distribuidores que se encontró.
Hace dos semanas, personal de la Dirección de Drogas Peligrosas había recibido información de que un cargamento de cocaína pasaría por la provincia hacia Buenos Aires. Se tenía la seguridad de que la droga iba a ser transportada en un ómnibus, por lo que los controles en el puesto Cabo Vallejo, en Trancas, casi en el límite con Salta, se incrementaron. Ayer a la mañana estaban apostados en la zona los oficiales Jesús Carrizo, Omar Flores, Jorge Plaza, Carlos Herrera, Roberto Vázquez, José Andrada, Miguel Moreno y Adrián Cequeira. A las 9 detuvieron un ómnibus que hacía el trayecto La Quiaca-Buenos Aires. En el vehículo viajaban 16 pasajeros, además de los dos choferes.
El colectivo fue estacionado a la vera dela ruta y los policías comenzaron a revisar el equipaje que estaba en la bodega. En medio del cargamento había un bolso verde que contenía ropa. Pero debajo de las vestimentas se descubrieron siete paquetes compactados con cinta de embalar que contenían un polvo blanco. Se realizó una prueba química y se comprobó que se trataba de cocaína.
Los policías comunicaron la novedad a sus superiores, los comisarios Mario Rojas y Fabián Salvatore, quienes ordenaron que el colectivo y todos los pasajeros fueran trasladados hasta la sede de la dependencia, en la esquina de Marco Avellaneda y Mendoza.
Al mediodía, se inició la segunda parte del operativo. Los investigadores pesaron la droga que habían secuestrado y determinaron que dentro del bolso había siete kilos de cocaína de máxima pureza. Luego procedieron a identificar uno a uno a los pasajeros, ya que hasta ese momento no se sabía a quién pertenecía la droga. Por supuesto, nadie se hacía cargo del bolso verde.
De a uno, los pasajeros fueron identificando su equipaje, y este era revisado. Al final, quedaron al costado del ómnibus una valija y un bolso negro, donde descubrieron el resto de la cocaína. En el bolso había ocho panes con droga, y en la valija 11, pero aún no sabían quién lo trasladaba. Todo se simplificó cuando, en el bolso negro, descubrieron un pantalón de corderoy: en uno de los bolsillos estaban los pasajes de una pareja de bolivianos que viajaba con su hijo, un bebé de un año y cuatro meses. La criatura permanecerá con su madre hasta que la Justicia resuelva qué hará con la mujer.
Según se informó oficialmente, los acusados residen actualmente en Buenos Aires, pero habían viajado hasta Salta, donde les entregaron la droga. Los tres subieron al colectivo en la localidad de Güemes.
Dentro del pañal del bebé, los policías encontraron una lista con los nombres de las personas a las cuales debían entregarles la droga cuando llegaran a Capital Federal.
En total se secuestraron 30 kilos de cocaína, valuados en $ 700.000 en Tucumán. En Buenos Aires el precio se elevaría a $ 1,5 millón y esa cifra se triplicaría en Europa o en Estados Unidos.
Los policías calculan que la droga secuestrada podría haberse fraccionado en casi 90.000 dosis, ya que al ser de máxima pureza podría haber sido estirada hasta triplicar su peso original.
Concluyeron también que la cocaína había sido cocinada recientemente, ya que todavía emanaba mucho olor a químicos. Para tratar de disimular esto, la habían envuelto en toallones mojados. En el interior de ocho de los 26 panes, la droga había sido fraccionada en tizas, listas para su comercialización. Los investigadores también descartaron que parte de la cocaína haya estado destinada para el consumo en Tucumán.
Por orden del juez federal N0 2, Mario Agustín Racedo, secretaría de Leyes Especiales a cargo de Alberto Zelaya, los dos acusados fueron detenidos y trasladados al Juzgado Federal, donde permanecerán alojados en la Alcaidía.
Anoche, los policías intentaban determinar si algunos de los miembros de la pareja tenía antecedentes por tráfico de estupefacientes. Según trascendió, una comisión viajaría en las próximas horas a Buenos Aires para continuar la investigación, sobre la base de la lista de distribuidores que se encontró.
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