A los tucumanos les hicieron la boleta

El fuerte incremento en los impuestos Inmobiliario y Automotor, sumado a un reajuste en las tarifas de los servicio, genera conflicto en las economías hogareñas.

23 Diciembre 2007
A juzgar por los anuncios y las medidas que adoptó el Gobierno para 2008, los tucumanos tendrán la sensación de estar protagonizando "El Estanciero", aquel popular juego de mesa nacional en el que se pagan tributos y servicios más onerosos cuanto más pasa el tiempo. Y, en realidad, ese es el escenario para la economía hogareña: un fuerte incremento en los impuestos patrimoniales (Inmobiliario y Automotor) sumado a un reajuste en las tarifas de los servicios públicos privatizados.
Con el revalúo en las propiedades, el Poder Ejecutivo lanzó los dados y generó múltiples reacciones entre los contribuyentes que, al recibir las facturas, observaron un incremento de entre el 30% y hasta más del 150%. "La carga impositiva es exorbitante. Desde hace tiempo se viene reajustando la alícuota, porque no había revaluaciones y, ahora que hay, no la bajan", señaló a LA GACETA el tributarista Ricardo Nassif.
Marche preso. A diferencia de lo que puede suceder con las tarifas, en materia impositiva, los contribuyentes poco y nada pueden hacer frente a tantos aumentos, indica Nassif. "Esto es porque en Tucumán no existe un Tribunal Fiscal independiente y entonces el contribuyente vive en un estado de indefensión", acota.
Comisaría. Si cae en el casillero marche preso, es posible que el contribuyente sea deudor. Y, por esa razón, deberá aguardar la notificación que Rentas le enviará para reclamarle judicialmente el pago, incluso hasta con embargos.
Pierde tres turnos. Según el economista, Eduardo Robinson, el próximo cuatrimestre será un período de mayor austeridad en el gasto doméstico "por los efectos que provoca el impuestazo inmobiliario, la inflación y la suba tarifaria en la economía hogareña". El experto puntualiza que muchas familias tucumanas se verán obligadas a prescindir de gastos considerados suntuarios (como una salida al restaurante, al cine o al teatro) para destinar ese mismo dinero a otros gastos adicionales.
Suerte y destino. Las facturas serán verdaderas cartas en la que el jugador (contribuyente o usuario) pierda dinero, por efecto de los aumentos, o gane algunos beneficios (por efecto de un ahorro en el consumo energético). No obstante, observará, por ejemplo, incrementos del 15% en el servicio de agua potable, y hasta del 10% más en el de energía eléctrica. Tal vez sufra el reajuste de alquileres en torno a un 15%, tal como se prevé en el mercado inmobiliario.
Premios e impuestos. La economía de Tucumán repuntó desde la profundidad, dice el economista Oscar Liberman. "El riesgo que se corre es que las alícuotas impositivas sean altas y haya menos actividad. Así, habrá menos gente que cumpla con sus obligaciones. No porque no quiera, sino porque no podrá abonar la boleta", observa el experto.
2008 será un año duro para la economía hogareña. Los aumentos programados terminarán restando el poder adquisitivo de la familia tipo tucumana.

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