18 Diciembre 2007 Seguir en 
EL SINDROME DE BURN OUT, según los expertos, es un estado de no esperanza, de estrés crónico, donde se conjuga una serie de elementos negativos que deforman la personalidad del trabajador.
SEGUN LOS ESTUDIOS CIENTIFICOS, el perfil de la persona vulnerable a esta enfermedad se encuadra en los trabajadores con elevada autoexigencia, baja tolerancia al fracaso, necesidad de excelencia, de perfección y de control, y a aquellos que tienen un sentimiento de omnipotencia frente a la tarea encomendada cotidianamente. Generalmente, ataca a quienees destinan más de ocho horas al trabajo y a quienes tienen la sensación de que su tarea no es bien remunerada.
LOS PRIMEROS INDICIOS del síndrome se evidencian con una sensación de desgaste emocional, de pérdida de energía tanto física como psíquica. También en una despersonalización en la relación con los otros y en la pérdida de la autoestima laboral.
LA INVESTIGADORA UNIVERSITARIA, María Isabel Pérez Jáuregui sugirió a quienes presenten esos síntomas, que adopten una postura firme respecto del autocuidado durante todos los días del año. “Hay que saber equilibrar la vida laboral con la personal, los tiempos y los espacios que se destinan a una y otra actividad”, dice.
OTRA DE LAS MANERAS de prevenir la enfermedad es poniendo límites a la sobreexigencia laboral. “Responder al trabajo pero con un autocuidado”, define.
u tambien pueden servir algunas disciplinas como el yoga, ejercicios de relajación y de respiración. “A nivel de empresas es muy conveniente que cuiden a su personal a través de planes de capacitación y en el desarrollo de planes para afrontar el estrés laboral”, indica Pérez Jáuregui.
LO FUNDAMENTAL será, entonces, que el trabajador desarrolle y planifique actividades de ocio y sociales aprovechando sus vacaciones, un tiempo para el juego y la recreación.
SEGUN LOS ESTUDIOS CIENTIFICOS, el perfil de la persona vulnerable a esta enfermedad se encuadra en los trabajadores con elevada autoexigencia, baja tolerancia al fracaso, necesidad de excelencia, de perfección y de control, y a aquellos que tienen un sentimiento de omnipotencia frente a la tarea encomendada cotidianamente. Generalmente, ataca a quienees destinan más de ocho horas al trabajo y a quienes tienen la sensación de que su tarea no es bien remunerada.
LOS PRIMEROS INDICIOS del síndrome se evidencian con una sensación de desgaste emocional, de pérdida de energía tanto física como psíquica. También en una despersonalización en la relación con los otros y en la pérdida de la autoestima laboral.
LA INVESTIGADORA UNIVERSITARIA, María Isabel Pérez Jáuregui sugirió a quienes presenten esos síntomas, que adopten una postura firme respecto del autocuidado durante todos los días del año. “Hay que saber equilibrar la vida laboral con la personal, los tiempos y los espacios que se destinan a una y otra actividad”, dice.
OTRA DE LAS MANERAS de prevenir la enfermedad es poniendo límites a la sobreexigencia laboral. “Responder al trabajo pero con un autocuidado”, define.
u tambien pueden servir algunas disciplinas como el yoga, ejercicios de relajación y de respiración. “A nivel de empresas es muy conveniente que cuiden a su personal a través de planes de capacitación y en el desarrollo de planes para afrontar el estrés laboral”, indica Pérez Jáuregui.
LO FUNDAMENTAL será, entonces, que el trabajador desarrolle y planifique actividades de ocio y sociales aprovechando sus vacaciones, un tiempo para el juego y la recreación.









