18 Diciembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Las empresas indagan cada vez más a fondo antes de contratar a un nuevo empleado o de ascender a puestos de responsabilidad a miembros de su equipo: pruebas en condiciones extremas, tests de todo tipo y averiguaciones sobre la vida personal de los postulantes están en el menú de opciones. Los mayores recaudos suelen tomarse con quienes son requeridos para atender áreas sensibles como Finanzas o Compras y, desde el vamos, para ascender a alguien al frente de una compañía. Pero las empresas también quieren saber quiénes son, cómo piensan, cómo viven y qué actitudes tienen incluso los empleados de más baja jerarquía.
“Estamos viendo grandes empresas que llevan a sus gerentes a una granja a Uruguay para darles cursos de capacitación, que también intercalan con ejercicios físicos como tirar de una soga, jugar partidos de voley, nadar en el río, subirse a un árbol. Quiéren ver cómo interactúan, cómo resuelven problemas, cómo se dan los liderazgos”, explicó Ianina Zubin, directora de Syntesys Consultora.
A su vez, Romina Mengual, una de las socias de RM Consultoría Independiente, destacó que uno de los principales cambios en las búsquedas que emprenden las empresas se da en que “no apuntan tanto a los títulos formales que tiene la persona sino a la actitud”. “Las empresas son mucho más ‘remadoras’ y buscan ‘remadores’, es decir personas con una determinada actitud”, explicó. (NA)
“Estamos viendo grandes empresas que llevan a sus gerentes a una granja a Uruguay para darles cursos de capacitación, que también intercalan con ejercicios físicos como tirar de una soga, jugar partidos de voley, nadar en el río, subirse a un árbol. Quiéren ver cómo interactúan, cómo resuelven problemas, cómo se dan los liderazgos”, explicó Ianina Zubin, directora de Syntesys Consultora.
A su vez, Romina Mengual, una de las socias de RM Consultoría Independiente, destacó que uno de los principales cambios en las búsquedas que emprenden las empresas se da en que “no apuntan tanto a los títulos formales que tiene la persona sino a la actitud”. “Las empresas son mucho más ‘remadoras’ y buscan ‘remadores’, es decir personas con una determinada actitud”, explicó. (NA)









