15 Diciembre 2007 Seguir en 
Bruselas.- Los 27 líderes de la UE acordaron en el Consejo de Bruselas, uno de los más insípidos de los últimos tiempos, crear un “grupo de sabios” encabezado por el ex presidente del Gobierno español, Felipe González, para definir el futuro del bloque entre 2020 y 2030. Además decidieron enviar, después de Navidad, una misión civil a Kosovo. No es la primera vez que el bloque europeo se sienta a pensar sobre su futuro. Lo hizo tras el golpe por el rechazo de Francia y Holanda, en sendos referendos, a la fracasada Constitución Europea de 2005. Pero ahora, el reto es mucho más ambicioso.
La designación de González fue valorada por el presidente del Gobierno español, José Rodríguez Zapatero, como el reconocimiento a la labor proeuropea del ex mandatario. “Es un orgullo”, dijo Zapatero, que ese cargo recaiga en su colega de filas ideológicas.
El Consejo de Sabios -que debe entregar su informe sobre el futuro de la UE antes de junio de 2010- tendrá dos vicepresidentes. Se trata de la ex presidenta letona Vaira Vike-Freiberga, conocida como la “dama de hierro” de la Europa oriental, y el ex presidente del Consejo de Administración del fabricante de teléfonos finlandés Nokia, Jorma Olilla. La candidatura de González, de 65 años, fue propuesta por la canciller germana, Angela Merkel, y por el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Oficialmente llamado “grupo de reflexión”, el Consejo de Sabios deberá tomar en cuenta probables acontecimientos dentro y fuera de Europa, y examinar en particular cómo se puede servir mejor a la prosperidad de la UE.
Tras la firma, en Lisboa, del nuevo Tratado de la UE (formalmente Tratado de Reforma), los 27 alcanzaron un acuerdo sobre quizás uno de los pocos temas sensibles de una agenda casi monotemática y monocolor: el envío de una misión civil a Kosovo. El momento es especialmente sensible dado que los líderes kosovares de esa provincia del sur de Serbia han anunciado una declaración de independencia unilateral de manera inminente. En ese sentido, Zapatero aseguró que España se reservará el derecho en caso de que se produzca esa declaración a reconocer o no un Kosovo independiente. “La situación de Kosovo es muy sui generis, muy excepcional. El Gobierno tomará una decisión (en caso de declaración de independencia) en función de sus propias convicciones”, agregó Zapatero.
Los 27 también hablaron sobre el futuro de Serbia, la cual rechaza de plano cualquier escisión de Kosovo, con apoyo de Moscú. Se acordó que la posible pertenencia de Serbia a la UE podría ser acelerada sólo en caso de que Belgrado coopere con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. (DPA)
La designación de González fue valorada por el presidente del Gobierno español, José Rodríguez Zapatero, como el reconocimiento a la labor proeuropea del ex mandatario. “Es un orgullo”, dijo Zapatero, que ese cargo recaiga en su colega de filas ideológicas.
El Consejo de Sabios -que debe entregar su informe sobre el futuro de la UE antes de junio de 2010- tendrá dos vicepresidentes. Se trata de la ex presidenta letona Vaira Vike-Freiberga, conocida como la “dama de hierro” de la Europa oriental, y el ex presidente del Consejo de Administración del fabricante de teléfonos finlandés Nokia, Jorma Olilla. La candidatura de González, de 65 años, fue propuesta por la canciller germana, Angela Merkel, y por el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Oficialmente llamado “grupo de reflexión”, el Consejo de Sabios deberá tomar en cuenta probables acontecimientos dentro y fuera de Europa, y examinar en particular cómo se puede servir mejor a la prosperidad de la UE.
Tras la firma, en Lisboa, del nuevo Tratado de la UE (formalmente Tratado de Reforma), los 27 alcanzaron un acuerdo sobre quizás uno de los pocos temas sensibles de una agenda casi monotemática y monocolor: el envío de una misión civil a Kosovo. El momento es especialmente sensible dado que los líderes kosovares de esa provincia del sur de Serbia han anunciado una declaración de independencia unilateral de manera inminente. En ese sentido, Zapatero aseguró que España se reservará el derecho en caso de que se produzca esa declaración a reconocer o no un Kosovo independiente. “La situación de Kosovo es muy sui generis, muy excepcional. El Gobierno tomará una decisión (en caso de declaración de independencia) en función de sus propias convicciones”, agregó Zapatero.
Los 27 también hablaron sobre el futuro de Serbia, la cual rechaza de plano cualquier escisión de Kosovo, con apoyo de Moscú. Se acordó que la posible pertenencia de Serbia a la UE podría ser acelerada sólo en caso de que Belgrado coopere con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. (DPA)







