12 Diciembre 2007 Seguir en 
BEIRUT, Líbano.- Un general libanés murió hoy en Beirut como consecuencia de la explosión de un coche bomba, que se detonó en un suburbio cristiano. La víctima, Francois al-Hajj, era el principal candidato a liderar el Ejército si el general Michel Suleiman asumía la presidencia, la semana que viene.
Hajj es la novena víctima fatal de una serie de asesinatos que comenzó en 2005, con el homicidio del ex primer ministro Rafik al-Hariri. Junto con él, fallecieron también varios guardaespaldas que lo acompañaban en su automóvil. Los explosivos fueron detonados por control remoto, informaron fuentes de seguridad.
El estruendo hizo volar el auto unos 50 metros y provocó el incendio de varios vehículos más. Varios edificios cercanos resultaron también dañados. Decenas de soldados acordonaron el área, mientras los bomberos y los equipos de rescate apagaban las llamas y trasladaban a los heridos a hospitales cercanos.
El ataque aumentó la tensión en Líbano, donde líderes rivales están inmersos en una disputa sobre la presidencia, que ha desatado la peor crisis política desde la guerra civil de 1975-1990.
Hajj, con poco más de 50 años, era visto como uno de los dos principales contendientes para el puesto de jefe del ejército, tradicionalmente ocupado por un cristiano maronita. Ese lugar quedará vacante si el parlamento elige a Suleiman, en una votación que viene posponiéndose y que ahora está programada para el lunes.
El general fue uno de los principales líderes de la ofensiva contra milicianos relacionados con la red terrorista Al Qaeda en el campo de refugiados palestinos de Nahr al-Bared, en el norte del Líbano, a comienzos de año. Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad por su muerte. (Reuters)
Hajj es la novena víctima fatal de una serie de asesinatos que comenzó en 2005, con el homicidio del ex primer ministro Rafik al-Hariri. Junto con él, fallecieron también varios guardaespaldas que lo acompañaban en su automóvil. Los explosivos fueron detonados por control remoto, informaron fuentes de seguridad.
El estruendo hizo volar el auto unos 50 metros y provocó el incendio de varios vehículos más. Varios edificios cercanos resultaron también dañados. Decenas de soldados acordonaron el área, mientras los bomberos y los equipos de rescate apagaban las llamas y trasladaban a los heridos a hospitales cercanos.
El ataque aumentó la tensión en Líbano, donde líderes rivales están inmersos en una disputa sobre la presidencia, que ha desatado la peor crisis política desde la guerra civil de 1975-1990.
Hajj, con poco más de 50 años, era visto como uno de los dos principales contendientes para el puesto de jefe del ejército, tradicionalmente ocupado por un cristiano maronita. Ese lugar quedará vacante si el parlamento elige a Suleiman, en una votación que viene posponiéndose y que ahora está programada para el lunes.
El general fue uno de los principales líderes de la ofensiva contra milicianos relacionados con la red terrorista Al Qaeda en el campo de refugiados palestinos de Nahr al-Bared, en el norte del Líbano, a comienzos de año. Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad por su muerte. (Reuters)







