Pese al informe del espionaje, Bush insiste en que Irán puede tener armas atómicas

El mandatario dio su propia interpretación del reporte de la agencia de Inteligencia de EEUU.

INTERES. La conferencia de prensa fue difundida por la TV a todo el país.  REUTERS
INTERES. La conferencia de prensa fue difundida por la TV a todo el país. REUTERS
05 Diciembre 2007
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, George W. Bush, reiteró que existe un peligro nuclear iraní y mantuvo la posibilidad de recurrir a la fuerza contra la república islámica, pese a la publicación de un informe oficial que minimiza ese riesgo. “Irán fue, es y será peligroso si detenta los conocimientos necesarios para fabricar un arma nuclear”, dijo ayer en conferencia de prensa, al día siguiente de que un informe del espionaje estadounidense aseguró que el programa iraní de armas nucleares quedó congelado en 2003.
Precupado por la posibilidad de que el reporte obstaculice los esfuerzos de su gobierno por lograr la aprobación de una nueva serie de sanciones de la ONU contra Irán, Bush dijo que había telefoneado al presidente de Rusia, Vladimir Putin, para plantearle que ahora no era el momento de volverse atrás. Moscú, que ha sostenido reiteradamente que no hay ninguna prueba de que Irán se proponga construir armas de destrucción masiva, ha ayudado a Irán a construir un reactor nuclear.
 “Yo veo un peligro, y son muchos en el mundo los que ven el mismo peligro. Ese reporte no es para decir bueno, vamos a tranquilizarnos y dejar el tema”, declaró.

La cuestión candente
Bush dijo también que había discutido con su homólogo ruso la imposición de nuevas sanciones a Irán si la república islámica no suspende el enriquecimiento y reprocesamiento de uranio. El informe señala que Irán se había negado a hacerlo, pero que no estaba claro si realmente deseaba ese arsenal, contradiciendo así las repetidas acusaciones formuladas por Bush. “Yo veo este reporte como una señal de advertencia de que ellos tuvieron el programa y lo suspendieron. Pero pueden reanudarlo”, dijo Bush. Putin no formuló ningún comentario sobre su conversación con Bush, pero dijo que los programas nucleares de Irán deben ser abiertos y transparentes, y supervisados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).

Zigzagueo
Por su parte, el ex jefe de la AIEA, Hans Blix, consideró que el nuevo informe sobre el programa nuclear de Irán es positivo, pero que constituye una política de zig-zag. “Parece extraño, en vista de que durante mucho tiempo se dijo que Irán estaba a punto de desarrollar armas atómicas y que era sólo cuestión de tiempo. Ahora, de golpe, dieciseis agencias de Inteligencia dicen que Irán ya paró en 2003”, señaló el diplomático sueco. “El giro inspira poca confianza”, opinó Blix, pero cree, no obstante, que el informe reduce el peligro de que Estados Unidos ataque con misiles territorio iraní.
Blix, junto con el actual jefe de la agencia de vigilancia de la ONU, Mohamed el Baradei, fueron los protagonistas principales de los tiempos previos a la invasión de EE.UU a Irak. Ambos dirigían sendos equipos de inspectores de armas, y hasta último momento objetaron en la ONU la decisión tomada finalmente por EE.UU. (DPA)

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