04 Diciembre 2007 Seguir en 
CARACAS, Venezuela.- "Está propuesta sigue viva: no está muerta". Las palabras del presidente venezolano, Hugo Chávez, sonaron como una firme advertencia. Pese a que reconoció su derrota en las urnas, el mandatario está dispuesto a introducir la reforma constitucional que anhela y aclaró que buscará el modo de insistir en el proyecto, publicó hoy el diario "La Nación".
Chávez consideró que su propuesta fracasó sólo "por ahora" y, por eso, los líderes de la oposición advirtieron que el jefe de Estado podría introducir alguna jugada política que termine imponiendo la reelección ilimitada y su proyecto revolucionario.
Por otro lado, analistas y politólogos consideraron que el triunfo del "No" a la reforma constitucional impulsada por el oficialismo debe leerse como un rechazo a una Carta Magna que reforzaba el poder presidencial.
El politólogo Ricardo Sucre y los consultores José Antonio Gil Yepes y Oscar Schemel coincidieron en la obligación que tiene Chávez de leer los 3 millones menos que el "Sí" logró respecto de su candidatura en diciembre.
Primera gran ruptura
Sucre señaló que el pueblo venezolano votó para que se mantuviera el Estado tradicional, y que en 2006 la gente no había respaldado el socialismo del siglo XXI, sino un gobierno. "El voto del domingo es una revisión interna contra el proyecto hegemónico. La pregunta es si los funcionarios están dispuesto a respetar la pluralidad y el diálogo", afirmó el especialista.
Gil Yepes consideró a los estudiantes como los grandes triunfadores del domingo, porque fueron los que movilizaron, y destacó el tono medido con el que Chávez se dirigió a la oposición cuando aceptó la derrota. "Acostumbrado a ganar, el mandatario hubiera perdido aún triunfando, porque le iba a ser difícil mostrar una victoria por un punto", añadió.
Para Schamel, el resultado habla de un ciudadano liberal, más democrático, de fuertes valores. "Los nuevos actores van a refrescar el escenario. Esta es la primera gran ruptura popular en el chavismo", advirtió.
Desde una óptica contrapuesta, un analista que apoya al presidente sostuvo con ironía que "ahora que participó de una elección y ganó, espero que la oposición reflexione". (Télam-Especial)
Chávez consideró que su propuesta fracasó sólo "por ahora" y, por eso, los líderes de la oposición advirtieron que el jefe de Estado podría introducir alguna jugada política que termine imponiendo la reelección ilimitada y su proyecto revolucionario.
Por otro lado, analistas y politólogos consideraron que el triunfo del "No" a la reforma constitucional impulsada por el oficialismo debe leerse como un rechazo a una Carta Magna que reforzaba el poder presidencial.
El politólogo Ricardo Sucre y los consultores José Antonio Gil Yepes y Oscar Schemel coincidieron en la obligación que tiene Chávez de leer los 3 millones menos que el "Sí" logró respecto de su candidatura en diciembre.
Primera gran ruptura
Sucre señaló que el pueblo venezolano votó para que se mantuviera el Estado tradicional, y que en 2006 la gente no había respaldado el socialismo del siglo XXI, sino un gobierno. "El voto del domingo es una revisión interna contra el proyecto hegemónico. La pregunta es si los funcionarios están dispuesto a respetar la pluralidad y el diálogo", afirmó el especialista.
Gil Yepes consideró a los estudiantes como los grandes triunfadores del domingo, porque fueron los que movilizaron, y destacó el tono medido con el que Chávez se dirigió a la oposición cuando aceptó la derrota. "Acostumbrado a ganar, el mandatario hubiera perdido aún triunfando, porque le iba a ser difícil mostrar una victoria por un punto", añadió.
Para Schamel, el resultado habla de un ciudadano liberal, más democrático, de fuertes valores. "Los nuevos actores van a refrescar el escenario. Esta es la primera gran ruptura popular en el chavismo", advirtió.
Desde una óptica contrapuesta, un analista que apoya al presidente sostuvo con ironía que "ahora que participó de una elección y ganó, espero que la oposición reflexione". (Télam-Especial)







