04 Diciembre 2007 Seguir en 
El barrio Alejandro Heredia fue escenario de una tragedia. Una niña de 10 años falleció después de haberse disparado el arma que se encontraba en el interior de una riñonera. El hecho es investigado por la Policía, ya que hasta el momento no se determinó fehacientemente de quién era el revólver.
El domingo, la menor Aldana González y su padre Martín, concurrieron al domicilio de un pariente en el barrio que está ubicado al sur de la ciudad.
Según consta en las actuaciones policiales, la menor tomó la riñonera -que pertenecería a su padre- de una mesa de luz mientras él dormía en una habitación de la humilde vivienda.
Al parecer, a la niña se le cayó la riñonera mientras jugaba y el revólver calibre 22 se disparó. El proyectil, de acuerdo con la versión oficial, le impactó en la axila izquierda. Los familiares, al escuchar la detonación, fueron en su ayuda y la encontraron ensangrentada.
Inmediatamente fue trasladada al hospital Padilla adonde fue atendida. A pesar de los esfuerzos de los médicos que la asistieron, la menor falleció ayer a la madrugada en el nosocomio.
Investigación
La Policía, por orden de la fiscal María de las Mercedes Carrizo, ordenó que se profundice la investigación para esclarecer el caso.
Las personas que se encontraban en la vivienda fueron coincidentes a la hora de relatar cómo se produjo la tragedia. Ahora deberán prestar declaración en Tribunales para ratificar sus dichos.
Los pesquisas habrían establecido que el arma era de propiedad del padre, aunque aún no se confirmó a nombre de quién estaba inscripta en el Renar.
Carrizo ordenó además que se le practique la autopsia al cuerpo de la menor y que se realicen las pericias del arma que provocó la tragedia. Cuando tenga los resultados, definirá los pasos que dará.
El domingo, la menor Aldana González y su padre Martín, concurrieron al domicilio de un pariente en el barrio que está ubicado al sur de la ciudad.
Según consta en las actuaciones policiales, la menor tomó la riñonera -que pertenecería a su padre- de una mesa de luz mientras él dormía en una habitación de la humilde vivienda.
Al parecer, a la niña se le cayó la riñonera mientras jugaba y el revólver calibre 22 se disparó. El proyectil, de acuerdo con la versión oficial, le impactó en la axila izquierda. Los familiares, al escuchar la detonación, fueron en su ayuda y la encontraron ensangrentada.
Inmediatamente fue trasladada al hospital Padilla adonde fue atendida. A pesar de los esfuerzos de los médicos que la asistieron, la menor falleció ayer a la madrugada en el nosocomio.
Investigación
La Policía, por orden de la fiscal María de las Mercedes Carrizo, ordenó que se profundice la investigación para esclarecer el caso.
Las personas que se encontraban en la vivienda fueron coincidentes a la hora de relatar cómo se produjo la tragedia. Ahora deberán prestar declaración en Tribunales para ratificar sus dichos.
Los pesquisas habrían establecido que el arma era de propiedad del padre, aunque aún no se confirmó a nombre de quién estaba inscripta en el Renar.
Carrizo ordenó además que se le practique la autopsia al cuerpo de la menor y que se realicen las pericias del arma que provocó la tragedia. Cuando tenga los resultados, definirá los pasos que dará.







