Las denuncias de fraude empañan los comicios rusos

Las elecciones podrían dar pistas sobre lo que Putin planea tras el fin de su segundo y último mandato. Un polémico mensaje de campaña.

los primeros. Pobladores de una aldea del extremo oeste van a votar.  REUTERS
los primeros. Pobladores de una aldea del extremo oeste van a votar. REUTERS
02 Diciembre 2007
MOSCU.- Rusia Unida (RU), el partido del presidente Vladimir Putin, se perfila como seguro vencedor en los comicios legislativos que se llevarán a cabo de hoy en todo el país, empañados por denuncias de fraude. Los sondeos otorgan una rotunda victoria a RU, con el 60% de los votos, y predicen una feroz pelea de los demás partidos para superar el 7% de los votos, necesario para alcanzar representación en la Duma (Parlamento), que cuenta con 450 escaños.
Partidos tradicionales como el Comunista (PC), el Liberal Democrático del nacionalista Vladimir Zhirinovski o el prooccidental Yabloko luchan por no perder su representación. La Constitución prevé que al menos dos agrupaciones deben ingresar a la Duma.

Kasparov advierte
Por su parte, el líder opositor y ex campeón mundial de ajedrez, Garry Kasparov, denunció que se producirá una falsificación masiva de votos, por lo que dijo que los comicios  conducirán al país a una dictadura de partido único. De hecho, Putin ha violado todas las normas electorales. Ayer mismo, durante la veda electoral, la televisión difundió imágenes suyas durante un festival de artes marciales, en medio de un mar de banderas partidarias. El jueves, en un discurso a la nación, dijo que Rusia se enfrenta a la humillación, la dependencia y la desintegración si su partido no gana los comicios. “Si perdemos, será el caos”, amenazó.
Las elecciones podrían dar pistas sobre lo que Putin planea tras el fin de su segundo y último mandato. Si bien no puede participar en las presidenciales de marzo, quiere mantener el control del Kremlin y los resultados de las legislativas servirán para medir su fuerza. Durante la campaña, Putin  comparó a sus rivales con “chacales sedientos del dinero de Occidente”.
El principal organismo de supervisión electoral europeo decidió no enviar una misión observadora. Responsabilizó por ello a las restricciones impuestas por Moscú y al retraso en la concesión de visados. Putin acusó a Estados Unidos de estar tras esa decisión, con el  objetivo de desacreditar a Rusia Washington desmintió la acusación y desafió a Putin a que aporte pruebas al respecto. (AFP-NA)

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