Un enfermo mental puso en vilo a Hillary Clinton

Toma de rehenes en un local de los demócratas.

ALARMA. La líder demócrata recibe la noticia del secuestro de empleados. REUTERS
ALARMA. La líder demócrata recibe la noticia del secuestro de empleados. REUTERS
01 Diciembre 2007
WASHINGTON.- Una toma de rehenes en un local de campaña de la precandidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, en la ciudad de Rochester, en el Estado de New Hampshire, concluyó anoche de manera incruenta. El hombre que protagonizó el incidente se entregó a la Policía poco después de liberar al último rehén. Seis horas duró el incidente, que puso en alerta al mismo gobierno federal por temor a un acto terrorista.
Según fuentes oficiales, el autor del incidente es un individuo de 40 años, residente de Rochester, que sufre trastornos mentales. Aparentemente quiso hablar con la política. Dijo a los que se hallaban en el local que llevaba una bomba adosada a su cuerpo y se quejó por el estado de los hospitales psiquiátricos. Testigos aseguraron que el hombre entró en la oficina, se abrió el abrigo y mostró los supuestos explosivos. A continuación ordenó a todos los presentes que se tumbaran en el suelo. En el momento del asalto, Hillary se hallaba en un acto electoral en Virginia, a 900 kilómetros de distancia. A continuación se desplazó a su casa en Washington. Su marido, el ex presidente Bill Clinton, canceló una acto de presentación de un libro en Nueva York.

Amplio cerco
A poco de reportarse el incidente, más de 50 policías evacuaron y acordonaron unas cinco manzanas alrededor del edificio. El cerco abarcó una escuela y las oficinas electorales de Barack Obama y de John Edwards, los dos principales rivales de Clinton en la lucha por la candidatura demócrata. New Hampshire, en el noreste de Estados Unidos, es un escenario clave en la carrera de los aspirantes a ganar las elecciones presidenciales de noviembre de 2008. El 8 de enero se celebrarán allí las segundas primarias del país. (DPA)

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