Difundieron conmovedoras imágenes de cautivos de la guerrilla colombiana
Algunos de los secuestrados fueron tomados cautivos por las FARC hace casi diez años y sobreviven en la selva. Fotos, cartas y videos se hallaban en poder de tres supuestos rebeldes. El caso de Ingrid Betancourt. La mediación internacional.
01 Diciembre 2007 Seguir en 
BOGOTA.- El hallazgo de las pruebas de vida de 16 rehenes de las FARC causó conmoción en Colombia y, al mismo tiempo, dio paso a la posibilidad de que Francia asuma un mayor protagonismo para tratar de conseguir la libertad de los secuestrados. Precisamente, una de las imágenes más impactantes que se difundieron ayer es la de la colombiana de origen francés Ingrid Betancourt, de 45 años, secuestrada en febrero de 2002, que aparece prácticamente inmóvil en un video de menos de un minuto de duración.
La otrora fogosa y combativa senadora y ex candidata presidencial apenas parpadea algunas veces. En sus facciones se resume el dolor por tantos años de cautiverio en un país que no puede poner fin a cuatro décadas de conflicto armado interno.
Hace algún tiempo se rumoreaba que las pruebas de vida aparecerían apenas unos días después de que el presidente colombiano, Alvaro Uribe, puso fin drásticamente la mediación que cumplía el presidente venezolano, Hugo Chávez, en busca de un canje de rehenes por rebeldes presos en Colombia.
Gran sorpresa
Videos, cartas y fotografías de los secuestrados estaban en poder de un hombre y dos mujeres que fueron capturados el jueves, en una acción del Ejército que sorprendió a los propios militares. Estos inicialmente pensaban que a quienes perseguían desde hacía unas tres semanas tenían explosivos para cometer atentados. Al entrar al cuarto de un hotel de Bogotá, se encontraron con las pruebas de supervivencia de Betancourt, de los estadounidenses Mark Gonsalves, Kein Stambler y Thomas Howes, del ex senador Luis Eladio Pérez y de varios militares y policías, algunos de ellos secuestrados hace casi diez años.
Lenguaje de gestos
Los familiares de los rehenes no podían creer lo que mostraban las imágenes transmitidas ayer por la televisión. Hubo lágrimas de emoción tanto en la acomodada casa bogotana de la familia Betancourt como en las humildes viviendas campesinas de los militares y policías. Todos experimentaron una mezcla de felicidad por saber que sus seres queridos siguen vivos, pues las pruebas están fechadas entre 23 y el 24 de octubre, y de tristeza y angustia por las condiciones en que se encuentran. Betancourt aparece ensimismada, lo que para analistas es una muestra del repudio que siente por lo que está viviendo. La imagen es muy diferente de las anteriores pruebas de supervivencia, en las que hablaba con energía, como acostumbraba en sus acaloradas intervenciones en el Congreso. El ex senador Pérez también aparece con la cabeza gacha. “No quiso mostrar su rostro; lo conozco y sé que lo que quiere decir es ‘no me utilicen más, respétenme, yo soy un hombre con dignidad‘”, reveló su esposa, Angela. La madre de Betancourt, la ex congresista Yolanda Pulecio, no pudo contener las lágrimas y pidió a Uribe que restablezca una mediación internacional para que termine el drama de los secuestrados. “Me duele, presidente Uribe, que haya roto la mediación. Le pido que deje su orgullo, el odio y los deseos de violencia y recapacite. Que mire la imagen de Ingrid y piense que es una hija suya”, dijo.
Mensaje de aliento
Por su parte, el francés Fabrice Delloye, ex esposo de Ingrid, dijo en París que se siente apenado por verla tan triste y delgada. “Es grandioso que esté viva, pero la vi tan flaca y triste, que me da pena por mis hijos y por todos los que la queremos”, afirmó. Lorenzo, uno de los hijos de ambos, manifestó que sintió un gran alivio al enterarse del hallazgo, pero muy mal cuando vio en qué estado se encuentra. “Mamita: no estés tan triste. Te juro que vamos a hacer todo lo posible para sacarte de ahí”, dijo el joven, convencido de que su madre lo escuchaba por radio en la espesura de la selva.
Hace dos semanas, Uribe dio por terminada la mediación que desde agosto cumplían Chávez y la senadora colombiana, Piedad Córdoba, en busca de un canje de cerca de 50 rehenes por unos 500 guerrilleros presos. El mandatario argumentó que los mediadores no guardaron prudencia y que permitieron un “show”’ de los rebeldes. Pero los familiares de los rehenes le reclaman que reconsidere su decisión, que por otra parte produjo una grave crisis en las relaciones entre Colombia y Venezuela. Ahora las miradas se dirigen al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, que puso el tema Betancourt como prioritario. (DPA)
La otrora fogosa y combativa senadora y ex candidata presidencial apenas parpadea algunas veces. En sus facciones se resume el dolor por tantos años de cautiverio en un país que no puede poner fin a cuatro décadas de conflicto armado interno.
Hace algún tiempo se rumoreaba que las pruebas de vida aparecerían apenas unos días después de que el presidente colombiano, Alvaro Uribe, puso fin drásticamente la mediación que cumplía el presidente venezolano, Hugo Chávez, en busca de un canje de rehenes por rebeldes presos en Colombia.
Gran sorpresa
Videos, cartas y fotografías de los secuestrados estaban en poder de un hombre y dos mujeres que fueron capturados el jueves, en una acción del Ejército que sorprendió a los propios militares. Estos inicialmente pensaban que a quienes perseguían desde hacía unas tres semanas tenían explosivos para cometer atentados. Al entrar al cuarto de un hotel de Bogotá, se encontraron con las pruebas de supervivencia de Betancourt, de los estadounidenses Mark Gonsalves, Kein Stambler y Thomas Howes, del ex senador Luis Eladio Pérez y de varios militares y policías, algunos de ellos secuestrados hace casi diez años.
Lenguaje de gestos
Los familiares de los rehenes no podían creer lo que mostraban las imágenes transmitidas ayer por la televisión. Hubo lágrimas de emoción tanto en la acomodada casa bogotana de la familia Betancourt como en las humildes viviendas campesinas de los militares y policías. Todos experimentaron una mezcla de felicidad por saber que sus seres queridos siguen vivos, pues las pruebas están fechadas entre 23 y el 24 de octubre, y de tristeza y angustia por las condiciones en que se encuentran. Betancourt aparece ensimismada, lo que para analistas es una muestra del repudio que siente por lo que está viviendo. La imagen es muy diferente de las anteriores pruebas de supervivencia, en las que hablaba con energía, como acostumbraba en sus acaloradas intervenciones en el Congreso. El ex senador Pérez también aparece con la cabeza gacha. “No quiso mostrar su rostro; lo conozco y sé que lo que quiere decir es ‘no me utilicen más, respétenme, yo soy un hombre con dignidad‘”, reveló su esposa, Angela. La madre de Betancourt, la ex congresista Yolanda Pulecio, no pudo contener las lágrimas y pidió a Uribe que restablezca una mediación internacional para que termine el drama de los secuestrados. “Me duele, presidente Uribe, que haya roto la mediación. Le pido que deje su orgullo, el odio y los deseos de violencia y recapacite. Que mire la imagen de Ingrid y piense que es una hija suya”, dijo.
Mensaje de aliento
Por su parte, el francés Fabrice Delloye, ex esposo de Ingrid, dijo en París que se siente apenado por verla tan triste y delgada. “Es grandioso que esté viva, pero la vi tan flaca y triste, que me da pena por mis hijos y por todos los que la queremos”, afirmó. Lorenzo, uno de los hijos de ambos, manifestó que sintió un gran alivio al enterarse del hallazgo, pero muy mal cuando vio en qué estado se encuentra. “Mamita: no estés tan triste. Te juro que vamos a hacer todo lo posible para sacarte de ahí”, dijo el joven, convencido de que su madre lo escuchaba por radio en la espesura de la selva.
Hace dos semanas, Uribe dio por terminada la mediación que desde agosto cumplían Chávez y la senadora colombiana, Piedad Córdoba, en busca de un canje de cerca de 50 rehenes por unos 500 guerrilleros presos. El mandatario argumentó que los mediadores no guardaron prudencia y que permitieron un “show”’ de los rebeldes. Pero los familiares de los rehenes le reclaman que reconsidere su decisión, que por otra parte produjo una grave crisis en las relaciones entre Colombia y Venezuela. Ahora las miradas se dirigen al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, que puso el tema Betancourt como prioritario. (DPA)







