29 Noviembre 2007 Seguir en 
ISLAMABAD, Pakistán.- El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, prestó hoy juramento para otro mandato de cinco años, un día después de renunciar como jefe de las Fuerzas Armadas. De esta forma, terminan ocho años de régimen militar en el país asiático.
Durante la ceremonia -a la que asistieron líderes civiles, militares y personalidades extranjeras- Musharraf aseguró que el país volvió a la senda de la democracia y que las elecciones legislativas programadas para el 8 de enero se llevarán a cabo sí o sí.
El mandatario defendió las medidas que adoptó en los últimos meses, incluida la decisión de decretar el estado de sitio, cuyo levantamiento exigen Occidente y la oposición interna de Pakistán. "Jamás me desvié de la senda que tenemos que seguir para la transición democrática", aseguró.
Musharraf destacó además el traspaso de sus poderes como jefe militar al general Ashfaq Parvez Kayani. "Estoy seguro de que Pakistán se va a fortalecer teniéndome como presidente civil y a Kayani en ese cargo", manifestó.
A su manera
Respecto de la presión de los gobiernos extranjeros, el presidente criticó que las naciones occidentales exigieran demasiado a Pakistán. "Los estados industrializados tienen una visión de la democracia irreal y, tal vez, poco práctica. Queremos la democracia, los derechos humanos y las libertades civiles, pero lo haremos a nuestro modo, ya que comprendemos nuestra sociedad mejor que cualquiera de Occidente", sostuvo.
Musharraf habló también sobre el retorno al país de los líderes opositores exiliados, Nawaz Sharif y Benazir Bhutto: "considero que esto es positivo para la reconciliación política", valoró.
El presidente realizará esta noche un discurso televisado y algunos analistas especulan con que podría ser el momento elegido para anunciar el levantamiento del estado de sitio. Esto implicaría la liberación de miles de opositores políticos, abogados y periodistas que fueron detenidos durante las últimas tres semanas. (DPA)
Durante la ceremonia -a la que asistieron líderes civiles, militares y personalidades extranjeras- Musharraf aseguró que el país volvió a la senda de la democracia y que las elecciones legislativas programadas para el 8 de enero se llevarán a cabo sí o sí.
El mandatario defendió las medidas que adoptó en los últimos meses, incluida la decisión de decretar el estado de sitio, cuyo levantamiento exigen Occidente y la oposición interna de Pakistán. "Jamás me desvié de la senda que tenemos que seguir para la transición democrática", aseguró.
Musharraf destacó además el traspaso de sus poderes como jefe militar al general Ashfaq Parvez Kayani. "Estoy seguro de que Pakistán se va a fortalecer teniéndome como presidente civil y a Kayani en ese cargo", manifestó.
A su manera
Respecto de la presión de los gobiernos extranjeros, el presidente criticó que las naciones occidentales exigieran demasiado a Pakistán. "Los estados industrializados tienen una visión de la democracia irreal y, tal vez, poco práctica. Queremos la democracia, los derechos humanos y las libertades civiles, pero lo haremos a nuestro modo, ya que comprendemos nuestra sociedad mejor que cualquiera de Occidente", sostuvo.
Musharraf habló también sobre el retorno al país de los líderes opositores exiliados, Nawaz Sharif y Benazir Bhutto: "considero que esto es positivo para la reconciliación política", valoró.
El presidente realizará esta noche un discurso televisado y algunos analistas especulan con que podría ser el momento elegido para anunciar el levantamiento del estado de sitio. Esto implicaría la liberación de miles de opositores políticos, abogados y periodistas que fueron detenidos durante las últimas tres semanas. (DPA)







