Un peligroso patotero asaltó y baleó a un hombre
El acusado, que fue detenido tras una persecución, es miembro de la temible "Banda del quiosquito" y ya tiene antecedentes penales. La víctima resultó herida en una pierna. El agresor fue trasladado al Instituto Roca, donde quedó alojado. Cuando fue llevado a Tribunales contó otra versión.
29 Noviembre 2007 Seguir en 
Nuevamente, el adolescente de 17 años recorrió los pasillos de Tribunales. Uno de los supuestos integrantes de "La banda del quiosquito" fue detenido en la madrugada de ayer después de haber herido de un balazo a un hombre que lo denunció por haberle robado la moto en la que se trasladaba.
A las 3.20 J.A.O, circulaba en una moto Konisa 110 hasta que llegó a la esquina de Balcarce y Paraguay. Según declaró la víctima, en ese lugar, el acusado se le subió en la motocicleta y, después de amenazarlo con un arma de fuego, lo obligó a que se dirigiera al parque 9 de Julio. La víctima afirmó que en el camino, el adolescente le disparó en una pierna y luego lo arrojó de la moto. En el rodado el delincuente escapó por calle Monteagudo. Los agentes José Uslenghi, Horacio Artero y Daniel Sánchez, de la División Motorizada, al mando de los comisarios Luis Mansilla y Andrés Ocaranza, fueron tras los pasos del sospechoso. Después de varias cuadras de persecución, lo rodearon en Monteagudo al 900. El adolescente, en el acto, arrojó un revólver calibre 32 con tres cartuchos y una vaina servida en el tambor.
Cuando declaró ante la fiscal María de las Mercedes Carrizo, el adolescente dio otra versión del hecho. Señaló que el denunciante, al que llamó travesti, le ofreció llevarlo hasta su domicilio y que en el trayecto intentó seducirlo. "Ahí comenzamos a pelear, él sacó un arma, forcejeamos y salió el disparo", habría dicho el acusado. La fiscal lo imputó de robo agravado seguido de lesiones con arma de fuego y fue trasladado al Instituto Roca. El menor tiene antecedentes penales y, según confirmaron sus allegados, estaba realizando un tratamiento ambulatorio de rehabilitación por su adicción a las drogas. La jueza Nora Wexler le había ordenado que cumpliera con una serie de medidas tutelares.
La detención de este integrante de la patota que provocó terror en barrio Norte es la cuarta que se produce en un mes. El 27 de octubre fue aprehendido J.L.R, considerado cabecilla de "La banda del quiosquito", junto a M.P y a un menor de 17 años. Estos tres atacaron en inmediaciones del parque 9 de Julio, consecutivamente, a Roberto Ruiz Huidobro y a Sergio Romero. Los golpearon y les robaron las billeteras, los cigarrillos y un teléfono celular. Cuando agredían a Romero fueron detenidos por personal de la División Motorizada.
La fiscal Adriana Reinoso Cuello, que investigó el hecho, solicitó que se dicte la prisión preventiva contra ambos jóvenes de 18 años.
El juez Juan Francisco Pisa aceptó el pedido y ambos permanecen en el penal de Villa Urquiza, acusados de robo calificado y de tentativa de robo calificado. La Policía calificó de peligrosos a los integrantes de "La banda del quiosquito". Varios de ellos fueron investigados por haber participado en delitos. En su mayoría se trata de jóvenes que concurrían a colegios privados, de clase media alta. J.L.R, que según la Policía es el más temible de los patoteros, espera ser juzgado por robo en una causa que investigó el fiscal Alejandro Noguera.
A las 3.20 J.A.O, circulaba en una moto Konisa 110 hasta que llegó a la esquina de Balcarce y Paraguay. Según declaró la víctima, en ese lugar, el acusado se le subió en la motocicleta y, después de amenazarlo con un arma de fuego, lo obligó a que se dirigiera al parque 9 de Julio. La víctima afirmó que en el camino, el adolescente le disparó en una pierna y luego lo arrojó de la moto. En el rodado el delincuente escapó por calle Monteagudo. Los agentes José Uslenghi, Horacio Artero y Daniel Sánchez, de la División Motorizada, al mando de los comisarios Luis Mansilla y Andrés Ocaranza, fueron tras los pasos del sospechoso. Después de varias cuadras de persecución, lo rodearon en Monteagudo al 900. El adolescente, en el acto, arrojó un revólver calibre 32 con tres cartuchos y una vaina servida en el tambor.
Cuando declaró ante la fiscal María de las Mercedes Carrizo, el adolescente dio otra versión del hecho. Señaló que el denunciante, al que llamó travesti, le ofreció llevarlo hasta su domicilio y que en el trayecto intentó seducirlo. "Ahí comenzamos a pelear, él sacó un arma, forcejeamos y salió el disparo", habría dicho el acusado. La fiscal lo imputó de robo agravado seguido de lesiones con arma de fuego y fue trasladado al Instituto Roca. El menor tiene antecedentes penales y, según confirmaron sus allegados, estaba realizando un tratamiento ambulatorio de rehabilitación por su adicción a las drogas. La jueza Nora Wexler le había ordenado que cumpliera con una serie de medidas tutelares.
La detención de este integrante de la patota que provocó terror en barrio Norte es la cuarta que se produce en un mes. El 27 de octubre fue aprehendido J.L.R, considerado cabecilla de "La banda del quiosquito", junto a M.P y a un menor de 17 años. Estos tres atacaron en inmediaciones del parque 9 de Julio, consecutivamente, a Roberto Ruiz Huidobro y a Sergio Romero. Los golpearon y les robaron las billeteras, los cigarrillos y un teléfono celular. Cuando agredían a Romero fueron detenidos por personal de la División Motorizada.
La fiscal Adriana Reinoso Cuello, que investigó el hecho, solicitó que se dicte la prisión preventiva contra ambos jóvenes de 18 años.
El juez Juan Francisco Pisa aceptó el pedido y ambos permanecen en el penal de Villa Urquiza, acusados de robo calificado y de tentativa de robo calificado. La Policía calificó de peligrosos a los integrantes de "La banda del quiosquito". Varios de ellos fueron investigados por haber participado en delitos. En su mayoría se trata de jóvenes que concurrían a colegios privados, de clase media alta. J.L.R, que según la Policía es el más temible de los patoteros, espera ser juzgado por robo en una causa que investigó el fiscal Alejandro Noguera.
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