28 Noviembre 2007 Seguir en 
El fiscal Pedro Gallo le pidió al subcomisario Miguel Gómez que investigue a dos jóvenes para determinar si tuvieron alguna participación en la muerte de Carla Romina Ortega, tal como lo indicó L., la única detenida por el hecho.
El lunes, L., aseguró que ella, J., la otra involucrada y Carla, fueron en una motocicleta rumbo a San Javier el sábado 25 de agosto junto con un tal "Maxi" y un tal "Pigu", que se movilizaban en otra moto. Dijo que Ortega, de manera accidental, se cayó al precipicio y como no pudieron rescatarla, la abandonaron. También señaló que los dos jóvenes, que serían mayores de edad, le dijeron a ella y a J. que las matarían si llegaban a contar lo que había sucedido. El cadáver de Carla fue encontrado el domingo 26.
El fiscal le pidió a Gómez que tratara de identificar a los dos nombrados por la acusada, aunque, según trascendió, sospecha que se trata de nombres ficticios.
La duda surgió luego de que L. no pudo dar mayores precisiones sobre los denunciados. Por ejemplo, según una fuente de Tribunales, no pudo identificar el modelo de motocicleta en el que se trasladaban los nombrados. "Es bastante extraño porque ella conoce mucho sobre el tema. Nos llamó la atención que no haya dado nombres completos ni direcciones", explicó un allegado a la investigación.
La versión de L. tiene para los pesquisas dos elementos importantes: el primero, es que fue la única involucrada que se ubicó en el lugar del hecho e hizo lo mismo con J., quien se encuentra en libertad por ser inimputable. El otro es que confirmó que Carla murió accidentalmente. Esta hipótesis es la que sigue la Justicia, ya que hasta el momento no hay ninguna prueba de que haya sido asesinada. Las pericias forenses fueron contundentes en ese sentido.
Con los dichos de la imputada, además, se refuerza la visión del fiscal sobre que únicamente L. y J. estuvieron con Carla. Esta última menor, al ampliar su declaración hace 10 días, dijo que ella no había estado cuando sucedió la tragedia. Pero aseguró que a Carla la mataron. Lo que no pudo explicar es por qué sobre el cadáver había un pelo suyo.
Mónica Beatriz López, representante legal de la familia Ortega, volvió a cuestionar los dichos de L. "Son totalmente falsos. Ella sigue tapando lo que realmente ocurrió y protegiendo a las otras chicas", explicó. "Lo más importante es que ella se ubicó en la escena del hecho. Seguimos insistiendo en que estamos ante un homicidio", dijo.
El lunes, L., aseguró que ella, J., la otra involucrada y Carla, fueron en una motocicleta rumbo a San Javier el sábado 25 de agosto junto con un tal "Maxi" y un tal "Pigu", que se movilizaban en otra moto. Dijo que Ortega, de manera accidental, se cayó al precipicio y como no pudieron rescatarla, la abandonaron. También señaló que los dos jóvenes, que serían mayores de edad, le dijeron a ella y a J. que las matarían si llegaban a contar lo que había sucedido. El cadáver de Carla fue encontrado el domingo 26.
El fiscal le pidió a Gómez que tratara de identificar a los dos nombrados por la acusada, aunque, según trascendió, sospecha que se trata de nombres ficticios.
La duda surgió luego de que L. no pudo dar mayores precisiones sobre los denunciados. Por ejemplo, según una fuente de Tribunales, no pudo identificar el modelo de motocicleta en el que se trasladaban los nombrados. "Es bastante extraño porque ella conoce mucho sobre el tema. Nos llamó la atención que no haya dado nombres completos ni direcciones", explicó un allegado a la investigación.
La versión de L. tiene para los pesquisas dos elementos importantes: el primero, es que fue la única involucrada que se ubicó en el lugar del hecho e hizo lo mismo con J., quien se encuentra en libertad por ser inimputable. El otro es que confirmó que Carla murió accidentalmente. Esta hipótesis es la que sigue la Justicia, ya que hasta el momento no hay ninguna prueba de que haya sido asesinada. Las pericias forenses fueron contundentes en ese sentido.
Con los dichos de la imputada, además, se refuerza la visión del fiscal sobre que únicamente L. y J. estuvieron con Carla. Esta última menor, al ampliar su declaración hace 10 días, dijo que ella no había estado cuando sucedió la tragedia. Pero aseguró que a Carla la mataron. Lo que no pudo explicar es por qué sobre el cadáver había un pelo suyo.
Mónica Beatriz López, representante legal de la familia Ortega, volvió a cuestionar los dichos de L. "Son totalmente falsos. Ella sigue tapando lo que realmente ocurrió y protegiendo a las otras chicas", explicó. "Lo más importante es que ella se ubicó en la escena del hecho. Seguimos insistiendo en que estamos ante un homicidio", dijo.







