27 Noviembre 2007 Seguir en 
Una mujer dejó abandonada a su hija recién nacida en un descampado de El Manantial ayer a la tarde. Afortunadamente, unos chicos encontraron a la criatura y avisaron a la Policía. Los uniformados trasladaron a la beba hasta la Maternidad, donde se comprobó que su vida no corría peligro. Posteriormente la mujer fue detenida.
Aparentemente, el parto se produjo en horas de la mañana, aunque aún no se sabe dónde. La mujer, de 24 años, fue luego hasta un baldío y dejó allí a la criatura. Los chicos escucharon el llanto, se asustaron y llamaron a sus padres. Minutos después le dieron aviso a la Policía. Una comisión de la comisaría de El Manantial, integrada por los oficiales Eduardo Almaraz, Pablo Reyes y José Ponce, al mando de los comisarios Julio Vargas, Julio Ramos y Enrique Tarascio, de la Unidad Regional Oeste, llevó la nena a la Maternidad.
La criatura pesaba 2,700 kilos y, según los médicos, había nacido a término. Incluso no hizo falta ponerla en la incubadora. Los profesionales opinaron que había pasado unas ocho horas a la intemperie, aunque eso no la había afectado.
Mientras la nena era atendida, los policías, por orden de la fiscal IX de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, comenzaron a buscar a la madre. Luego de interrogar a varios vecinos llegaron hasta la casa de la joven, quien finalmente aceptó que la beba es suya. La fiscal ordenó que fuera aprehendida. Anoche fue trasladada a la sede de la Comisaría de la Mujer y hoy será llevada a Tribunales.
Aparentemente, el parto se produjo en horas de la mañana, aunque aún no se sabe dónde. La mujer, de 24 años, fue luego hasta un baldío y dejó allí a la criatura. Los chicos escucharon el llanto, se asustaron y llamaron a sus padres. Minutos después le dieron aviso a la Policía. Una comisión de la comisaría de El Manantial, integrada por los oficiales Eduardo Almaraz, Pablo Reyes y José Ponce, al mando de los comisarios Julio Vargas, Julio Ramos y Enrique Tarascio, de la Unidad Regional Oeste, llevó la nena a la Maternidad.
La criatura pesaba 2,700 kilos y, según los médicos, había nacido a término. Incluso no hizo falta ponerla en la incubadora. Los profesionales opinaron que había pasado unas ocho horas a la intemperie, aunque eso no la había afectado.
Mientras la nena era atendida, los policías, por orden de la fiscal IX de Instrucción, María de las Mercedes Carrizo, comenzaron a buscar a la madre. Luego de interrogar a varios vecinos llegaron hasta la casa de la joven, quien finalmente aceptó que la beba es suya. La fiscal ordenó que fuera aprehendida. Anoche fue trasladada a la sede de la Comisaría de la Mujer y hoy será llevada a Tribunales.







