L. le dijo al fiscal que Carla murió accidentalmente e involucró a dos jóvenes

Nueva versión de los hechos. Aseguró que Lorena del Valle y Joana Alderete no tienen nada que ver. Afirmó que "Maxi" y "Pigu" fueron con ella y J. al cerro y que las amenazaron de muerte si contaban lo que sucedió.

DECLARACION. J. se desvinculó del caso y aseguró que a Carla la mataron por celos. ARCHIVO LA GACETA
DECLARACION. J. se desvinculó del caso y aseguró que a Carla la mataron por celos. ARCHIVO LA GACETA
26 Noviembre 2007
L., la única detenida por la muerte de Carla Romina Ortega, se presentó esta mañana ante el fiscal Pedro Gallo. La joven entró al despacho del funcionario alrededor de las 10.30 y dio una nueva versión de los hechos.

La joven declaró que Carla murió accidentalmente e involucró a dos jóvenes a quienes identificó como “Maxi” y “Pigu”. Contó que ella y J. subieron junto a Carla hasta el cerro San Javier y que las acompañaban en otra moto dos jóvenes. Aseguró que la joven fallecida se desbarrancó de manera accidental y que no pudieron auxiliarla.
L. afirmó que “Maxi” y “Pigu” decidieron abandonar a Carla y que las amenazaron con matarlas si contaban lo sucedido.

Hace dos semanas, J. aseguró que la muerte de Ortega fue un crimen. Dijo que L. estaba presente con otras tres chicas en el cerro San Javier y que una de ellas fue quien empujó a la víctima al fondo del precipicio en el que se encontró el cadáver.

Los médicos forenses aseveraron que los golpes que presentaba el cuerpo eran producto de la caída, y no encontraron otro tipo de lesiones. Los familiares de Carla también apoyan la hipótesis de que la joven fue asesinada, aparentemente por celos.

Amenazada
Hace 20 días, L., que está alojada en el Instituto Goretti y sufrió una crisis de nervios, pidió ampliar su declaración indagatoria. Sin embargo, cuando fue llevada a Tribunales, la joven dijo sentirse nerviosa y no quiso declarar. El defensor dio a entender que la joven o alguien de su familia había sido amenazada.

A pesar de que J. intentó despegarse del caso, las pericias la complican: sobre el cadáver se encontró un cabello que, al parecer, le pertenece. Esto deberá ser corroborado mediante una pericia genética que ya fue ordenada por Gallo.

El cuerpo de Carla fue encontrado en un precipicio, el 28 de agosto, a la vera de la ruta 338. LA GACETA ©

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