26 Noviembre 2007 Seguir en 
RIO CUARTO, Córdoba.- "Todos los días dedicaba entre 30 y 40 minutos en arreglarse". Con estas palabras definió a Nora Dalmasso su hijo Facundo, cuando el 10 de enero declaró por primera vez en la causa como testigo; cinco meses después volvería a hacerlo, pero ya como imputado de haberla violado y asesinado.
Nora era una mujer coqueta y con una vida social muy activa, según la describieron sus amigas. Todas las mañanas desayunaba en la cama, y luego de bañarse y arreglarse, se iba a trabajar a la empresa de su familia. Volvía a almorzar, dormía la siesta y por la tarde se iba a hacer compras o salía con sus amigas.
Era una mujer independiente y, según sus allegados, era normal que los sábados por la noche tuviera actividades sociales a las que asistía sin su esposo, el médico Marcelo Macarrón. También era usual que empleara por lo menos una hora diaria para tomar sol. (Especial)
Nora era una mujer coqueta y con una vida social muy activa, según la describieron sus amigas. Todas las mañanas desayunaba en la cama, y luego de bañarse y arreglarse, se iba a trabajar a la empresa de su familia. Volvía a almorzar, dormía la siesta y por la tarde se iba a hacer compras o salía con sus amigas.
Era una mujer independiente y, según sus allegados, era normal que los sábados por la noche tuviera actividades sociales a las que asistía sin su esposo, el médico Marcelo Macarrón. También era usual que empleara por lo menos una hora diaria para tomar sol. (Especial)








