Cartas de lectores

15 Noviembre 2007
CEFERINO NAMUNCURA
En estos días en los que celebramos la beatificación de Ceferino Namuncurá en Chimpay (Río Negro), celebraba el 11/11, me resulta gratificante trasmitir una anécdota familiar que data de 1956. Se refiere a mi hermana mayor, que residía en el Chaco y esperaba su primer hijo. En aquella oportunidad, una amiga, acérrima salesiana, que quería que mi hermana viajara a Tucumán para el nacimiento de su vástago, le regaló una estampa con la imagen de Ceferino Namuncurá, con el propósito de que lo invocara como “protector” durante el embarazo y en el parto. De esta manera, se propagaba la devoción, con la súplica de “beatificación” previa a la santidad. Descendiente del pueblo mapuche, provenía en forma representativa de la estirpe de los Curá (Piedra), y su abuelo Calfucurá (a quien sucederá luego su padre, Manuel Namuncurá) era líder de la confederación mapuche. Ceferino nació y pasó la mayor parte de su vida en Chimpay. Del rico patrimonio cultural de su pueblo mamó los valores de su etnia, que fueron plasmando su amor a la tierra: los mapuches consideran la Ñugue Mapu (Madre Tierra) no sólo el escenario donde se desarrolla la historia sino el suelo nutricio que la hace posible. Hizo propios el respeto y el amor a la familia, cuna de la vida, que es el primer ámbito en el que el mapuche desarrolla su existencia. Ceferino asumió con lealtad y generosidad la conciencia de su identidad mapuche y cristiana, que, abriéndose evangélicamente a la sociedad blanca, marcó a fondo sus actitudes y sus decisiones.

Ana María Ferrari
Santiago 1.517
S.M. de Tucumán


YERBA BUENA
La brillante idea de samaforizar Yerba Buena no hizo más que generar malestar y quejas de los que allí vivimos y de los que vienen de afuera. Somos todos testigos del entorpecimiento que generó esa decisión. Colas que superan las dos cuadras irritan el estado de ánimo de cualquier ciudadano (que a las dos de la tarde busca impaciente llegar a su hogar). Es inconcebible cómo alguien pudo pensar (y realmente creer) que tantos semáforos llegarían a contribuir al bienestar general, uno de los principios básicos constitucionales y sobre el cual necesariamente debe erigirse un estado de derecho, una democracia, una sociedad pacífica que aguarde la calma. Quiero creer que, por lo menos, los responsables de esta idea ya tienen pensado qué harán cuando los caminos alternativos se popularicen y comiencen a aparecer más comercios sobre la “avenida” Fermín Cariola o sobre la La Madrid. Otros interrogantes: ¿qué esperan para pavimentar la calle Salas y Valdés? ¿Piensan volver a crear los magníficos “lomos de burro” de piedritas amarillas que destrozan cualquier vehículo? ¿Acaso hay funcionarios que son dueños -o algo similar- de algún taller mecánico especializado en tren delantero?

Gustavo José Wagner
gustavowagner8@hotmail.com


TRANSPORTE PUBLICO
Desde hace más de 15 años viajo desde Monteros a San Miguel de Tucumán para cumplir mis funciones como docente, y siempre tuve la desdicha de verme obligado a sortear muchos inconvenientes en el trasporte público, tanto  para llegar a mi lugar de trabajo como para regresar a mi casa: atrasos, ómnibus deteriorados que se quedan en la ruta, asientos en pésimas condiciones de higiene, etcétera.  Pero, últimamente, el “transporte ejecutivo”, que traslada a cientos de personas, ni siquiera cumple con las mínimas condiciones que exige la Dirección de Transporte. Es por ello que los autos rurales proliferan cada día más. Les pido a los gobernantes que tengan en cuenta estos y otros problemas, si pretenden hacer de Tucumán una provincia segura en lo que respecta al tránsito y con un turismo pujante como el que muestra Salta, por ejemplo ¿De qué sirve una ruta como la que se inauguró y la que se está construyendo, si los medios de transporte son una calamidad?

Alicia Raquel Sánchez Tello
sancheztelloalicia@yahoo.com.ar

MEMORIA ACTIVA
El gobernador ya terminó su primer mandato, y quiero recordar sus declaraciones  en el sentido de que, concluido ese período, Tucumán se iba a olvidar del gobierno de Celestino Gelsi. El tiempo y la realidad se encargaron de desmentirlo. En verdad, realizó obras de carácter doméstico. Construyó muchos cordones cuneta, pavimentó calles y levantó algunos barrios, lo que Gelsi hizo sin tantos bombos ni platillos. Pero las obras de Gelsi fueron monumentales y no hubo en ellas intencionalidad política. El pueblo las necesitaba urgentemente. Sinteticemos: la electrificación rural en la zona de Trancas y de La Invernada, con lo que además de llevar confort a la población se propició la fundación de las cuencas lecheras del Norte y del Sur. Desde que asumió le preocupó la falta de agua potable; por ello, con pasión y constancia, y con la colaboración de técnicos que actuaban libremente, se construyó el dique El Cadillal. Allí está, asegurándonos el líquido vital, canales de riego y energía eléctrica. El transporte colectivo de pasajeros nació de cooperativas y el rural se vio favorecido con la construcción de la Terminal de Omnibus en la avenida Sáenz Peña y 24 de Septiembre. Con la ampliación y la adecuación del viejo Aeroclub nació el primer aeropuerto y la posibilidad de comunicarnos en avión con otras provincias y con el exterior. Se creó la Dirección Provincial de Aeronáutica, de la que dependen aviones para el servicio agrario, transporte de pasajeros y dos aviones sanitarios equipados y gratuitos. Se fundaron y se construyeron el Centro de Salud, La Maternidad y el Hospital de Niños; se reparó el Hospital Padilla y se instalaron cientos de puestos sanitarios (actuales CAPS), con lo que se garantizó la asistencia completa y gratuita, al igual que los remedios. Sería largo seguir enumerando la calidad de estas obras, llevadas a cabo no para hacer política sino para servir al pueblo; por eso, Tucumán nunca olvidará a Gelsi, como quería o pretendía el actual gobernador de la provincia. “Palabras y piedras sueltas, no tienen vueltas”.

Carlos Martínez
Moreno 379
S.M. de Tucumán


TURISMO
Quiero comentar una situación que padecimos quienes viajamos a Mar del Plata por intermedio de una empresa de turismo -operadora de otras- que trabaja vendiendo viajes a mutuales, como la de maestros o la policial. Nos vendió un paquete con comidas en restoranes y demás servicios, pero al arribar a Mar del Plata nos dimos con que debíamos pagar todo. Este “todo” incluyó el pedido de que nos cambiaran de hotel, ya que el que se había convenido -por contrato- estaba en pésimas condiciones y era utilizado para otros fines, algo que debíamos padecer todos los días. Esta firma nos engañó. La mayor parte del contingente firmó un petitorio y lo presentó en una Defensoría Civil del Poder Judicial local, y obtuvo como respuesta de ese organismo y de su secretaría que no es delito lo que cometió esta empresa.

Ramón Gustavo Sánchez
Mitre 2.234
S.M. de Tucumán
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AMBULANTES
Sería importante que las autoridades impidan la instalación de vendedores ambulantes de frutas y verduras en la zona del Mercado del Norte. Estos, poco a poco, van ocupando de nuevo la zona, y el lugar vuelve a tener el aspecto deplorable que padecimos hasta no hace mucho tiempo.

Fernando Mario Berardinelli
femaberardinelli@hotmail.com


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