El fiel modelo del "gatopardo"

Una vez conocido cuáles serán los ministros que acompañarán a Cristina de Kirchner quedó la sensación de que se cambia para que nada cambie. Las nuevas carteras. Por Angel Anaya - Columnista.

15 Noviembre 2007
BUENOS AIRES.- No era necesario que la presidenta electa anunciase su gabinete de ministros, pues la continuidad fundamental que lo marca le permitía nuevamente mantenerse alejada del periodismo.
No aclaró, Alberto Fernández, en qué condición cumplía esa función, si como vocero de Néstor o de Cristina. Pero no solo el gabinete anunciado cumple con el histórico modelo del gatopardo, cambiar las cosas para que nada cambie, sino también el riñón presidencial: Carlos Zanini será el titular de la Secretaría Legal y Técnica y Oscar Parrilli, el secretario General de la Presidencia de la Nación. Es decir, lo que no diga CFK a NK en la alcoba, el presidente saliente lo conocerá por aquellos insobornables colaboradores. Muchos esperaban algo parecido, aunque no tanto.
También es cierto que al hacer su anuncio, Alberto Fernández agregó que se proyecta una reforma del Ejecutivo mediante una nueva Ley de Ministerios, pero es no menos verdad que la orientación del futuro gobierno ha quedado finalmente definida y que a lo sumo, pese a esa reforma, sólo habrá meros cambios de estilo. La presencia de De Vido es una demostración de que continuarán las tensiones con el jefe del Gabinete, quien no pudo eliminarlo y difícilmente podrá hacerlo con Guillermo Moreno, el mensajero de presiones puerta a puerta que el Presidente ha conservado, inclusive a costa de perder a Miguel Peirano. Nadie duda que el nuevo ministro de Economía, Martín Lousteau, bien calificado pero con un perfil más bajo que su antecesor, mantendrá a Moreno.
Al caso de Aníbal Fernández, que deja la cartera de Interior para ir a la de Justicia, es muy singular en la medida que se lleva consigo Seguridad y Derechos Humanos. El primer tema ha sido tradicionalmente una rama de ese ministerio, cuyas funciones quedarán a cargo de Florencio Randazzo, actual titular de la cartera de Gobierno en la decaída gobernación de Felipe Solá. La relación con las provincias será la exclusiva tarea de la tradicional cartera de política y seguridad.
Pero el interrogante más acuciante es ahora quién conducirá la economía del Gobierno, cuyas demostraciones de intromisión en el mercado han afectado la imagen del país como meta de inversiones de largo plazo. Un sondeo rápido entre los analistas arroja la generalizada conclusión de que Kirchner continuará orientando las decisiones y que Lousteau será poco más que un colaborador de la Unión Industrial Argentina en el gobierno de CFK. “El timonel podrá cambiar de género, pero no el capitán”, afirma un industrial.
Según una encuesta de Poliarquía, la imagen de Néstor Kirchner ha comenzado a recuperarse de su sostenida caída a partir de enero, cuando el episodio del Indec trató de disfrazar la inflación. (De nuestra Sucursal)

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