14 Noviembre 2007 Seguir en 
La versión de que Pablo Antonio Amín consumió drogas el día en que mató a su esposa, María Marta Arias, estaría confirmada. Un allegado al joven santiagueño le confirmó a la fiscal Adriana Reinoso Cuello, que era muy probable que en los resultados del examen toxicológico pudieran advertirse restos de cocaína. Cuando los familiares de Amín se entrevistaron con la fiscal confirmaron que él había consumido esa droga durante varios años. Sin embargo, aseguraron que se había recuperado después de haber realizado un tratamiento de rehabilitación.
Según trascendió, los investigadores recibieron la información de que el hombre, que se encuentra internado en el Hospital Obarrio, podría haber adquirido droga en nuestra provincia el sábado 27 de octubre, horas antes del crimen. Según los datos que obtuvieron, Amín le habría comprado cocaína de un dealer que se moviliza en motocicleta. Por ese motivo, Reinoso Cuello pidió a los peritos que envíen cuanto antes los resultados de los estudios. La fiscal, además de determinar si consumió esa sustancia, quiere determinar si no tomó otras que hayan afectado su salud mental. "Son versiones que se están manejando, pero todavía no hay nada concreto. Hay que esperar los resultados de las pericias", aseguró Roberto Flores, defensor de Amín.Ayer, el abogado Mario Leiva Haro, representante de la familia de la víctima, pidió nuevamente que se cite a declarar a los amigos y compañeros de Amín que estaban alojados con ellos en el Catalinas Park. "Ellos hablaron con la familia Arias y aseguraron que no quieren quedar involucrados. Están dispuestos a decir todo lo que ocurrió antes de que Amín la matara", aseguró. El letrado quiere determinar si además de Amín y de su esposa hubo otra persona en la habitación 514, donde se cometió el crimen. La sospecha surgió luego de que se registró el cuarto. Allí, se encontraron colillas de cigarrillos color marrón y Amín fumaba una marca, cuyas colillas son de color blanco. "Sabemos que los amigos no tienen nada que ver en el crimen, pero queremos que declaren todo lo que pasó antes del homicidio", expresó Leiva Haro. Arias fue salvajemente golpeada y luego estrangulada por su marido. Después le sacaron los ojos y le hicieron cortes en varias partes del cuerpo. Amín arrastró cuatro pisos el cadáver, hasta que lo encontró un empleado del hotel.
La fiscal habló ayer con los psiquiatras del Hospital Obarrio para establecer cuál es el estado mental de Amín. Los médicos le confirmaron que aún están en etapa de diagnóstico y que los resultados estarían listos a fines de este mes. Si bien es cierto que los especialistas anunciaron que Amín se encuentra lúcido y tranquilo, Reinoso Cuello decidió que no lo interrogará hasta determinar si es inimputable o no.
Según trascendió, los investigadores recibieron la información de que el hombre, que se encuentra internado en el Hospital Obarrio, podría haber adquirido droga en nuestra provincia el sábado 27 de octubre, horas antes del crimen. Según los datos que obtuvieron, Amín le habría comprado cocaína de un dealer que se moviliza en motocicleta. Por ese motivo, Reinoso Cuello pidió a los peritos que envíen cuanto antes los resultados de los estudios. La fiscal, además de determinar si consumió esa sustancia, quiere determinar si no tomó otras que hayan afectado su salud mental. "Son versiones que se están manejando, pero todavía no hay nada concreto. Hay que esperar los resultados de las pericias", aseguró Roberto Flores, defensor de Amín.Ayer, el abogado Mario Leiva Haro, representante de la familia de la víctima, pidió nuevamente que se cite a declarar a los amigos y compañeros de Amín que estaban alojados con ellos en el Catalinas Park. "Ellos hablaron con la familia Arias y aseguraron que no quieren quedar involucrados. Están dispuestos a decir todo lo que ocurrió antes de que Amín la matara", aseguró. El letrado quiere determinar si además de Amín y de su esposa hubo otra persona en la habitación 514, donde se cometió el crimen. La sospecha surgió luego de que se registró el cuarto. Allí, se encontraron colillas de cigarrillos color marrón y Amín fumaba una marca, cuyas colillas son de color blanco. "Sabemos que los amigos no tienen nada que ver en el crimen, pero queremos que declaren todo lo que pasó antes del homicidio", expresó Leiva Haro. Arias fue salvajemente golpeada y luego estrangulada por su marido. Después le sacaron los ojos y le hicieron cortes en varias partes del cuerpo. Amín arrastró cuatro pisos el cadáver, hasta que lo encontró un empleado del hotel.
La fiscal habló ayer con los psiquiatras del Hospital Obarrio para establecer cuál es el estado mental de Amín. Los médicos le confirmaron que aún están en etapa de diagnóstico y que los resultados estarían listos a fines de este mes. Si bien es cierto que los especialistas anunciaron que Amín se encuentra lúcido y tranquilo, Reinoso Cuello decidió que no lo interrogará hasta determinar si es inimputable o no.







