El intenso horneo de Olivos
La desdicha de Peirano, que debió abstenerse de asistir al coloquio de IDEA por órdenes superiores. A menos de cuatro semanas de la asunción de CFK, poco se sabe de lo que viene. Por Angel Anaya - Columnista.
13 Noviembre 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El difícil toreo con Guillermo Moreno, la incomunicación con la presidenta electa y el saldo negativo del coloquio de IDEA, han dejado políticamente groggy al ministro de Economía, Miguel Peirano. Para colmo de su desdicha, la presión de sus amigos y virtuales socios de la Unión Industrial Argentina, que creían ver en él una avanzada en el Palacio de Hacienda, lo está apretando contra su voluntad de no quedar en el llano con el prestigio despedazado. Más que los despidos en el Indec por orden de Moreno, lo que más ha padecido el ministro ha sido la advertencia oficial de que no debía concurrir al coloquio multiempresario y multicultural marplatense, a donde fueron los que se olvidaron del temor para decir cosas desagradables sobre la realidad nacional. Ni siquiera la influencia mayor en la cúpula kirchnerista de Alberto Fernández le ha servido a Peirano para superar sus cuitas. Especialmente cuando se menciona a Beatriz Nofal, titular de la Agencia para el Desarrollo de las Inversiones, como posible sucesora, a pesar de haber concurrido a IDEA para hablar sobre la necesidad de promover la inversión como condición del crecimiento. El ministro estará mañana en la Conferencia Industrial de la UIA y allí se podrá apreciar el sólido apoyo de la central a la política oficial en el sector, recortando con un halo exitoso su gestión kirchnerista. Crítico debate de alcoba
Faltan menos de cuatro semanas para la asunción de CFK, pero el hermetismo sobre lo que vendrá y quienes lo harán sigue siendo la clave del proyecto prometido pero ignorado. Nunca tantos esperaron tanto de tan pocos. Pero más que un estilo de poder, mejor parece un margen de indecisión sobre puntos críticos .en la alcoba presidencial, acerca del que no poco piensan que la candidata electa no desea recibir de su antecesor algunas herencias hipotecadas. Entre otras la de Moreno, a quien se observa como muy probable peón de brega del ex presidente. Sin embargo, al lancero presidencial se lo vio muy debilitado en el coloquio marplatense, conforme se producían deserciones del temor que sus actos han provocado hasta hacer crisis en el Indec. Por otra parte, CFK deberá bregar con el FMI para tocar el timbre del Club de París, cuyo informe regional se acaba de conocer señalando con diplomacia los problemas de institucionalidad que se advierten en la Argentina. De muy poco serviría si al asumir CFK el organismo estadístico contase con un nuevo sistema de medición, si la mano de Moreno pusiera sombra sobre él. Eso, más la continuidad de la ley de emergencia económica hasta ver cómo funciona el damero parlamentario de la mayoría oficialista, serán dos vallas que el futuro gobierno deberá saltar antes de acudir al Fondo y al Club. De cómo se haga todo eso, dependen el gabinete y los primeros pasos todavía por resolver en Olivos. (De nuestra Sucursal)







