La Iglesia argentina pide una lucha frontal contra el avance de la droga

Alerta del Episcopado. Los obispos argentinos llamaron a formar una red social para combatir el "narconegocio". Reclaman políticas de Estado para prevenir la drogadependencia y que se denuncie a los "mercaderes de la muerte". Falta de valores y vacío existencial.

13 Noviembre 2007
BUENOS AIRES.- Los obispos argentinos expresaron ayer su preocupación ante la instalación del "narconegocio", y llamaron a formar una red social para frenar el avance de este flagelo, que en el país "prospera exitosamente, arraiga en los jóvenes y avanza sobre la inocencia de los niños".
Según dijeron, la drogadicción no es sólo un problema de sustancias, sino más bien de cultura, valores, conductas y opciones, ya que es la expresión de un malestar profundo que algunos llaman vacío existencial.
"Así pues, para una cantidad creciente de jóvenes se afianza la convicción que vivir no tiene sentido, no vale la pena", agregaron.Asimismo, la Iglesia reclamó que la lucha contra la drogadependencia sea una política de Estado, y exhortó a denunciar y a perseguir a "los mercaderes de la muerte que están destruyendo a la humanidad".
"El uso abusivo de drogas es una grave falta moral porque afecta a la salud e incita a actividades clandestinas igualmente dañinas", se dice en el Catecismo de la Iglesia Católica.
"La droga y su comercio de muerte se han instalado entre nosotros. Está en la escuela, en el club, en la esquina, en los boliches y recitales, en la cancha, en las cárceles y hasta en los lugares de trabajo", indicaron los prelados.
La Conferencia Episcopal abogó por la creación de una red social que cuente con el apoyo de madres y padres, docentes, funcionarios, medios de comunicación e instituciones religiosas."El narconegocio destruye familias y mata. Nuestro territorio dejó de ser sólo un país de paso. Observaciones confiables y de diversas fuentes nos advierten que el consumo arraiga en los jóvenes, y avanza sobre la inocencia y fragilidad de los niños", manifestó la Conferencia Episcopal Argentina, en una carta pastoral.
"Cuando se asocian a las malas compañías del alcohol, los inhalantes, la violencia y el desamparo, el resultado es un complot para el exterminio", dice el documento titulado "La droga, sinónimo de muerte", aprobado durante el plenario de obispos que sesionó el fin de semana en la casa de ejercicios El Cenáculo La Montonera, de Pilar.
Tras asegurar que desde los más altos niveles el tráfico de drogas genera corrupción y muerte: asesinatos por encargo, extorsiones, dependencias esclavizantes, prostitución, los obispos dijeron que no pueden permanecer indiferentes ante este flagelo. "Por un lado, su organización con métodos mafiosos y vínculos insospechables en todos los niveles parece no tener límites; por otro, la ausencia de valores en todos los estratos sociales, el escándalo de la pobreza y la exclusión social, achican los horizontes y esperanzas de nuestros jóvenes", precisaron los obispos.
"Al no reconocer la profundidad y gravedad de esta deuda para con las generaciones del presente, estamos favoreciendo su negocio letal", dice el documento emitido por el Episcopado, que preside el cardenal Jorge Bergoglio. Además, admitió que falta valentía y coraje para encarar seriamente este problema.
Los obispos estimaron que "la indiferencia, el consumismo, la desunión de la familia, sumados al poderoso tráfico y comercio de drogas, abre el camino para destruir a los más vulnerables", y consideraron que la Ley de Educación Nacional, recientemente aprobada, no presta suficiente atención a la prevención.
Reiteraron además que es necesario poner todos los recursos con que cuenta el Estado de Derecho para encarar una lucha frontal contra el tráfico.
La carta fue elaborada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social, que preside monseñor Jorge Casaretto, que además llamó a recrear caminos de esperanza y una estrategia de prevención basada en tareas educativas en todos los niveles, y la multiplicación de espacios donde se facilite la recuperación de los adictos y su reinserción a la sociedad.
"En todos los ámbitos sociales debe haber una contundente opción por la vida fundada en la dignidad de la persona. Debemos recrear caminos de esperanza que den sentido a la existencia, reconstruyendo una cultura en la que el esfuerzo, el sacrificio y el dolor, hagan prever una cosecha de frutos abundantes para el bien común", se explicó en la carta pastoral.
Según los obispos, esta red social deberá propiciar la denuncia de hechos delictivos o políticas que por acción u omisión favorezcan las adicciones y una estrategia de prevención basada en tareas educativas en todos los niveles. El documento también advierte sobre el contexto consumista y hedonista de la sociedad actual, y sostiene que "se ha distorsionado el sentido de la vida y los valores". "Los jóvenes se sienten sin raíces, obligados a afrontar un presente fugaz y un futuro incierto", dice.
"En este angustioso marco, la Iglesia proclama la Buena Noticia de Dios que nos conduce a la Vida: Jesucristo, que ha vencido a la muerte y nos ha señalado el camino de salvación", afirmaron en la carta Pastoral firmada en la víspera de la beatificación de Ceferino Namuncurá. (DyN y NA)

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