Los despedidos de la Cámara buscan padrinos políticos

Alrededor de 300 personas fueron marginadas de la planilla laboral.

10 Noviembre 2007
La nueva tanda de cesantías en la Legislatura mantiene en un estado de deliberación casi constante a sus empleados. No sólo se multiplican los pedidos de reincorporación de los despedidos, quienes buscan padrinos políticos para seguir cumpliendo funciones, sino que los trabajadores que siguen en cargos están atentos a las novedades que se puedan producir.
En ese contexto, alrededor de 300 desplazados, que están divididos en dos grupos con realidades laborales distintas, consiguieron la promesa de que serán recibidos por el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla, y por el secretario parlamentario, Juan Antonio Ruiz Olivares, la próxima semana. Hasta el momento, los contactos fueron por interlocutores de segunda línea, sin una comunicación formal.
La difusión de la noticia de los despidos sacudió aún más el clima parlamentario. El secretario gremial del Sindicato Unico de Empleados Legislativos (SUEL), Juan Jesús Soria, anunció que ese gremio se declaró en estado de alerta y movilización. Señaló que no descarta la realización de marchas y escraches en los domicilios de las nuevas autoridades de la Cámara, a quienes acusó de atentar contra la integridad de las familias de los trabajadores. Agregó que también se estudia iniciar acciones judiciales en los casos de ex empleados separados de sus cargos pese a que venían cumpliendo funciones desde hace 15 años.
Soria desmintió que durante la gestión del ex vicegobernador Fernando Juri se hubiesen designado 650 personas en la planta permanente, y aseguró que, según sus constancias, sólo hubo cuatro nombramientos en esa categoría. “En menos de una semana, la actual conducción a cargo de Juan Manzur, ya realizó seis designaciones en planta permanente”, denunció.

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