Asesinaron a una empresaria y la enterraron en el fondo de una vivienda

En Buenos Aires. En un principio se pensó que la mujer había sido secuestrada para pedir rescate. A causa del crimen se detuvo a un hombre, que le alquilaba una casa a la víctima. Estaba atada y había sido golpeada.

09 Noviembre 2007
Buenos Aires.- El cadáver de una empresaria a la que se creía secuestrada fue hallado ayer por la Policía, enterrado en una casa de la localidad de Ciudadela que la mujer le alquilaba a un panadero, sindicado como su asesino.
El cuerpo de la empresaria Mónica Beatriz Vázquez se encontraba dentro de una bolsa negra y en posición fetal, enterrado en el sector derecho del fondo de la casa donde vivía el panadero Eduardo Becerra.La mujer -que apareció enterrada a un metro de profundidad- fue asesinada a golpes, aunque se deberá esperar la autopsia oficial para determinar si además recibió otro tipo de heridas. Vázquez presentaba un golpe en la cabeza y fue hallada atada en las piernas y con un lazo en la cintura, sin heridas de arma de fuego ni cortantes a la vista. Habría sido enterrada mientras aún permanecía con vida, por lo que la causa de su muerte habría sido la asfixia.
Las primeras versiones aseguraban que Vázquez había sido secuestrada e incluso la hermana de la víctima recibió un llamado extorsivo en el que pedían medio millón de dólares de rescate. A partir de un entrecruzamiento telefónico realizado en base a esa comunicación se supo que había sido efectuada desde un locutorio ubicado frente a la panadería donde trabajaba Becerra, el inquilino de la mujer.
Al parecer, en la mañana del lunes, la mujer había acudido a la casa -donde se crió y vivió durante años junto a sus padres españoles- para cobrar el alquiler al inquilino, una práctica que repetía cada mes.La camioneta de la mujer, residente en el barrio de Núñez y dueña de restaurante en Retiro, quedó con el traba-volantes colocado y estacionada en la puerta de la vivienda. La Policía ya había estado el martes en la casa que alquilaba Becerra, pero no había encontrado signos de que la mujer podía encontrarse en el lugar. Pero ayer al mediodía la causa giró notablemente luego de la aparición de una carta que llegó a manos del fiscal Carlos Stornelli, a través de una mujer cercana a Becerra, de nombre Estela, y donde este confesaba que una discusión con Vázquez había terminado mal.
Becerra fue arrestado en un hotel cercano a la estación de trenes del barrio porteño de Liniers, a unas quince cuadras del lugar del crimen. En su poder se hallaron pasajes para Mendoza. El hombre se entregó a la Policía sin resistirse. Según fuentes del caso, en el escrito entregado a Stornello se hacía mención a dos amantes que tenía la empresaria Vázquez. (DyN-Télam)

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