Declarará otra vez una acusada de la muerte de Carla

J. podría aportar datos para que el caso se esclarezca. Las pericias.

09 Noviembre 2007
J., la joven de 15 años sobre quien recaen las mayores sospechas en el marco de la investigación de la muerte de Carla Romina Ortega, pidió ampliar su declaración ante el fiscal Pedro Gallo. La solicitud fue aceptada ya que aparentemente, luego de haber sido liberada por ser inimputable a raíz de su edad, la adolescente se habría decidido a aportar datos importantes a la causa.
Desde que se inició la investigación, cuando el cuerpo de Carla fue encontrado el 26 de agosto en el fondo de un precipicio a la vera de la ruta 338, en San Javier, el fiscal y la Policía llevaron a cabo muchas medidas para esclarecer el caso. Pero aún no pudieron descubrir dónde durmió Carla la noche del 24 de agosto, día en que desapareció de su casa. En un principio, se creía que una mujer aportaría datos importantes al respecto pero, cuando declaró en Tribunales la testigo, considerada clave por los familiares de Carla, dijo que no sabía nada al respecto.
Además de J. está acusada L., una adolescente de 16 años que permanece internada en el Instituto Goretti. Sobre otras dos jóvenes, Joana y Lorena Alderete, de 19 y 18 años, recaen sospechas, pero hasta el momento no hay ninguna prueba en contra de ellas. El fiscal ordenó que las cuatro acusadas sean sometidas a una extracción de cabellos. Las muestras fueron comparadas con pelos que se encontraron en el cuerpo de Carla. Los peritos confirmaron que uno de los pelos de J. es similar. Pero, para confirmar esto, Gallo ordenó que todas las muestras sean sometidas a una pericia de ADN.
Los forenses indicaron que las lesiones que presentaba el cadáver eran producto de la caída, y no constataron que Carla haya sido golpeada por alguien. Ayer trascendió que L. también estaría analizando la posibilidad de ampliar su declaración y dar nuevos detalles. Algunas personas vieron a J., a L. y a Carla el sábado 25 de agosto, paseando en una moto por la avenida Presidente Perón. Pero no hay testigos que las hayan observado en el lugar donde se produjo la tragedia.