Amín recuerda lo sucedido, por lo que la fiscal lo interrogaría

Investigación. El sospechoso podría quedar imputado. Según los primeros informes de los psiquiatras, el joven santiagueño se muestra lúcido. Permanece alojado en el Hospital Obarrio, donde prestaría declaración. Testigos.

09 Noviembre 2007
Pablo Antonio Amín se muestra lúcido y conserva intacta la memoria, según las primeras impresiones de los psiquiatras que lo están tratando en el Hospital Obarrio. El santiagueño de 24 años se encuentra allí desde el domingo 28 de octubre, cuando fue detenido en el hotel Catalinas Park tras haber asesinado a su esposa María Marta Arias, de 23 años. Sin embargo, Amín se niega constantemente a hacer comentario alguno sobre el crimen. A partir de los informes médicos, la fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello ya habría tomado la decisión de interrogar al acusado. Lo más trascendente de esto es que antes de que Amín preste declaración, la fiscal deberá comunicarle que queda imputado por el homicidio agravado de su esposa.
A las 2 del domingo 28 de octubre, Amín golpeó salvajemente a Arias, y luego la estranguló hasta matarla. Posteriormente le sacó los globos oculares y le produjo cortes en todo el cuerpo, aparentemente con un bisturí, tras lo cual arrastró el cadáver desde el 5o piso en el que estaban alojados, hasta el 1o. Allí lo descubrió un empleado del hotel, que avisó a la Policía.
La fiscal sospecha que el santiagueño sufrió un ataque psicótico o esquizofrénico. Pero eso, prima facie, no le impediría al acusado tener conciencia de lo que hizo. Los informes psiquiátricos son cruciales para determinar si Amín es o no imputable.
Andrea Oronel, la hermana del acusado, declaró que Amín no tiene antecedentes de brotes psicóticos o algún otro tipo de trastorno mental, aunque aclaró que sí había sido adicto a la cocaína, según indicaron fuentes judiciales.

Ribetes pasionales
Por su parte, los familiares de la víctima, a través de Mario Leiva Haro, su representante legal, plantearon la posibilidad de que el crimen hubiera tenido ribetes pasionales ya que Amín habría sentido celos de uno de los amigos de la pareja. Leiva Haro pidió se cite a varias personas que estuvieron con la pareja, planteo que fue aceptado por Reinoso Cuello.
Si los psiquiatras aseguran que Amín es inimputable (por lo que no podría ser juzgado) pedirá que se dicte el sobreseimiento, pero en ese mismo momento solicitará que permanezca en una institución psiquiátrica por tiempo indeterminado. Pero, hasta el momento, todo apunta a que el joven comprendió y recuerda lo que hizo.