Incógnitas y certezas de un día clave

Alperovich, dentro de pocas horas, empezará un nuevo ciclo de gestión.La oferta de la oposición se ilusiona con limitar el poder expansivo del oficialismo. Una actitud que es más propia de un régimen monárquico. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.

28 Octubre 2007
Llegó el día en que el pueblo decidirá el destino de la Nación en un clima social y político muy diferente del de 27 de abril de 2004. Un día después, José Alperovich iniciará su ciclo de gobernador reelecto bajo la Constitución de 2006. En sólo 48 horas -si no media un ballottage, perspectiva que parece remota- quedará definido el mapa del poder político. "En octubre le vamos a dar un gran triunfo a Cristina", profetizó Alperovich en tono exultante, en la mañana del 27 de agosto pasado. Pasó poco tiempo desde entonces pero pareció una eternidad debido a la monotonía de la campaña electoral y a la ausencia de discusiones serias entre los candidatos presidenciales, que en Tucumán halló una excepción notable en el debate que se llevó a cabo en la Facultad de Derecho de la UNT. La cuestión del aborto desestructuró a los aspirantes a diputados nacionales, porque fue puesta en la agenda de manera insospechada. Del riesgo de la pregunta inesperada, aparte del libreto cuidadosamente pensado, se protegió la senadora candidata Cristina Fernández de Kirchner (CFK). Nada de controversias que la sacaran de quicio ni le generaran contradicciones incómodas.
La senadora CFK cerró su tarea colectora de votos por el país sin volver a pisar Tucumán, donde estuvo por última vez el 7 de agosto, cuando se inauguró el tramo Famaillá -Monteros de la nueva ruta 38. Entonces sólo hablaron Alperovich y el presidente Néstor Kirchner, pero la recién proclamada candidata no abrió la boca. Durante todo este tiempo se pidió insistentemente el voto para una candidata presidencial cuya voz es desconocida en Tucumán. Milagro del verticalismo que impone la Casa Rosada. La ausencia física y discursiva retroalimentó la versión que habla de distancias entre el gobernador y la esposa del Presidente.
La frialdad en el trato parece que es extensiva a otros mandatarios que ya ganaron su permanencia en comicios locales. Se habla de que hubo ánimo, entre esos gobernadores, de crear las condiciones políticas para el ballottage. De esa manera, la primera dama se hubiera visto obligada a negociar con la emergente liga de gobernadores para poder triunfar en la segunda vuelta. Pero la Casa Rosada se encargó de desbaratar la maniobra, indican los informantes.

El apagón del viernes
Desde el 7 de agosto hasta ayer, las cosas se complicaron en forma creciente para CFK, pero sin desestabilizar su proyecto. La inflación real se alejó de la que mide el Indec y la crisis energética es una bomba de tiempo que amenaza con estallar en el verano 2007-2008.
Un adelanto de lo que podría suceder entonces se vivió en la noche del viernes, cuando un apagón -electoralmente inoportuno- dejó en la oscuridad a media ciudad capital. Se explicó que el exceso de consumo en Tucumán, en La Rioja, en Catamarca y en Salta derivó en la salida de servicio de un transformador en una estación de Trasnoa. Fue el desajuste entre oferta y demanda lo que ocasionó el problema, cuya génesis es atribuible a la política energética del gobierno kirchnerista. Los asuntos que no se quieren abordar en público se cuelan por donde menos lo esperan los gobernantes. La herencia recibida ya no es excusa.
El estilo agresivo de CFK y la erosión constante del poder de compra de los ingresos fijos de franjas sociales divorciadas de la dependencia estatal son hipótesis justificatorias de eventuales deslizamientos de votos alperovichistas de agosto hacia otros rumbos. La Casa de Gobierno debió reforzar sus apelaciones a la movilización para quebrar la apatía que dominaba a sus fieles, aunque Beatriz Rojkés de Alperovich planteó que no se entregarán bolsones. La presidenta del PJ admitió en forma tácita que antes sí existió esa modalidad.
Sin embargo, en la oposición descreen de que las prácticas electorales tramposas vayan a desaparecer por obra de un discurso. Mediante un escrito se planteó ante el fuero electoral nacional que el oficialismo planificó llenar de votos las urnas donde no hubiere fiscales hostiles, como también eventuales compra de presidentes de mesa. A legisladores, comisionados comunales y a intendentes se les ordenó que pongan a punto la maquinaria estatal para hoy. Pero abundan los roces entre los electos y los que se van, porque se tiran: no quieren cargar con una campaña electoral que no sienten como suya.

Preguntas inquietantes
Si el Frente de la Victoria no obtiene las cinco bancas de diputados, sería una derrota de ¿quién? Para algunos, la senadora CFK sería la causante del revés, pero otros culparían a la calidad política de los pretendientes a ingresar a la Cámara.
La dispersión de la oferta antikirchnerista, si bien sirvió de banco de prueba para proyectados posicionamientos futuros, no fue útil para obstaculizar el plan político del matrimonio Kirchner. Parte de la dirigencia del peronismo rebelde con el Presidente y con Alperovich recaló en las filas del Frente Unión, Justicia y Libertad (Frejuli), cuyo candidato Alberto Rodríguez Saá jamás llegó a Tucumán. Se lo conoce por afiches y propaganda televisiva.
Sin embargo, Adolfo Rodríguez Saá -hermano del gobernador sanluiseño -y José María Vernet tejieron una trama de acuerdos con justicialistas y republicanos, que incluyó también al Movimiento Popular Tucumano (Tiburcio López Guzmán) y a los independientes de Raúl Topa. El ex ministro Antonio Guerrero trabajó para ese armado multisectorial, que espera captar también votos que simpatizan con el sindicalista Roberto Palina. Sin embargo,en medios opositores sospechan que a la Casa de Gobierno no le desagrada en absoluto la irrupción del secretario general de Fotia en la liza electoral.
Bien le vendría al kirchnerismo que Palina le rebanara adhesiones a la coalición que postula al ex ministro Roberto Lavagna. Radicales ortodoxos, Pueblo Unido (Gumersindo Parajón), Tres Banderas (Alejandro Sangenis), Ciudadanos Independientes y Cruzada Peronista (Enrique Romero) se conjuraron para que Lavagna y su lista se erija en un muro de contención al oficialismo que administra los destinos de los argentinos. Creen también que contendrán a la divergencia justicialista.El binomio Elisa Carrió Carrió-Rubén Giustiniani se ofrece una auténtica incógnita por la división de sus sostenes locales: democristianos y socialistas.La debilidad de sus estructuras no les ayuda en una pelea desigual.
Las articulaciones de ideas y de hombres que elaboran los políticos están sometidas a la confrontación con la voluntad del ciudadano. Este, es definitiva, que les dará solidez o las enterrará como meras utopías. La vida democrática abre la puerta a la renovación o al continuismo. Se optará por una u otra vía, si la sociedad está contenta con lo que se hizo o no desde el poder. Esta incertidumbre no embarga a Alperovich, que pasará a la historia por su calidad de reelecto. Pero también porque recibirá los atributos de mando de su familia, en un acto más propio de una monarquía constitucional que de una república. Las omisiones legales no habilitan esos errores.

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