28 Octubre 2007 Seguir en 
“Mi defendida sí participó en la pericia psicológica. No entiendo qué ocurre. Por eso tomé algunos recaudos legales”, señaló Enrique Friedlander, que asiste a una de las chicas que denunciaron haber sido abusadas por tres jóvenes en una casa de El Manantial. Los sospechosos se encuentran detenidos.
Mario Mirra, defensor de dos de los acusados, denunció que las jóvenes no se presentaron al estudio cuyo único objetivo es determinar la conducta de las denunciantes y determinar si no exageran en sus dichos.
“Desconfiamos de los resultados de la prueba. Por eso solicité nombrar un perito de parte y que haya un defensor de menores para corroborar que todo se haga correctamente”, indicó Friedlander.
Los sospechosos, todos mayores de edad, fueron arrestados entre el 18 y el 20 de setiembre. Una joven de 18 años fue la primera que hizo la denuncia. Dijo que el 16 de setiembre, después de haber consumido gran cantidad de bebidas alcohólicas en un bar, las llevaron a una casa de El Manantial y que allí abusaron de ellas. La denunciante advirtió que ella se había desvanecido y que se despertó cuando estaba siendo sometida. Días después, la amiga de 20 años confirmó la versión y complicó la situación procesal de los sospechosos. Los acusados reconocieron haber mantenido relaciones sexuales pero aclararon que estas habían sido consentidas.
Mario Mirra, defensor de dos de los acusados, denunció que las jóvenes no se presentaron al estudio cuyo único objetivo es determinar la conducta de las denunciantes y determinar si no exageran en sus dichos.
“Desconfiamos de los resultados de la prueba. Por eso solicité nombrar un perito de parte y que haya un defensor de menores para corroborar que todo se haga correctamente”, indicó Friedlander.
Los sospechosos, todos mayores de edad, fueron arrestados entre el 18 y el 20 de setiembre. Una joven de 18 años fue la primera que hizo la denuncia. Dijo que el 16 de setiembre, después de haber consumido gran cantidad de bebidas alcohólicas en un bar, las llevaron a una casa de El Manantial y que allí abusaron de ellas. La denunciante advirtió que ella se había desvanecido y que se despertó cuando estaba siendo sometida. Días después, la amiga de 20 años confirmó la versión y complicó la situación procesal de los sospechosos. Los acusados reconocieron haber mantenido relaciones sexuales pero aclararon que estas habían sido consentidas.







