25 Octubre 2007 Seguir en 
Sin formular definiciones políticas, pero con un hecho público institucional, el vicegobernador Fernando Juri se despidió ayer del cargo tras presentar una rendición de cuentas de su gestión al frente del Poder Legislativo, desde el 29 de octubre de 2003.
El acto fue estrictamente formal, y fue reivindicado por el funcionario saliente como una demostración cabal de la transparencia en ese poder del Estado y del cumplimiento de la obligación de rendir cuentas a la sociedad. Por ello, no hubo ninguna clase de mención a la situación política interna del justicialismo ni a las decisiones del gobernador José Alperovich.
El titular de la Legislatura estuvo acompañado por su esposa, Estrella Acosta, y por el secretario de Asuntos Legislativos, Silvio Manservigi, lo que se interpretó como una tácita demostración de fuerza y de respaldo ante el inminente reemplazo del funcionario por Juan Antonio Ruiz Olivares, hecho anticipado por el alperovichismo. En efecto, Juri evitó luego calificar la decisión de cambiar la estructura administrativa de la Cámara. "Cada presidente elige a quiénes lo van a acompañar, pero yo rescato a todos los funcionarios que estuvieron conmigo, porque fueron fieles guardianes de la independencia y de la estructura de la Legislatura. Los mantendría en sus cargos, porque hay que ser respetuoso de la carrera administrativa", se limitó a decir.
Legisladores de casi todas las bancadas, funcionarios legislativos, representantes de instituciones que fueron beneficiadas por los aportes sociales y militantes peronistas escucharon el último mensaje del vicegobernador, quien marcó la profunda diferencia entre el Poder Legislativo que recibió tras los conflictos políticos, económicos y sociales de 2001 y el que heredará su sucesor, Juan Manzur.
"Para muchos, las crisis son sinónimo de apocalipsis y destrucción. Para otros, la gran oportunidad de cambios superadores. Nosotros decidimos interpretar al pueblo; escuchar sus quejas e inquietudes para la reconstrucción del sistema democrático y republicano de Gobierno; dar la gran batalla de la transparencia, de la participación y del cumplimiento del fin supremo de la política, que es el bienestar general. Los reclamos eran educación, trabajo, salud, producción, seguridad y un nuevo régimen electoral. Tomamos la posta y los convertimos en nuestros objetivos", resumió.
Juri señaló que sesionaron sin vallas en las calles y de día. "Todo se logró en el marco del respeto irrestricto a la división de poderes, a la pluralidad de ideas y a un trabajo acordado y consensuado entre las distintas bancadas, que no arriaron sus banderas y defendieron sus posturas. Hoy mostramos orgullosos el rostro superador del consenso, convencidos de que nuestra tarea fue un serio y sincero aporte a la gestión de Alperovich y del presidente Néstor Kirchner", aseveró el vicegobernador.
Respecto de las críticas que recibió desde Casa de Gobierno por el manejo financiero de la Cámara y el aumento presupuestario (este año llegó a $ 200 millones), Juri resaltó que todos los gastos fueron visados por el Tribunal de Cuentas. "Me voy con la frente alta. El Tribunal de Cuentas nos aprobó todas las rendiciones de gastos", afirmó. ¿La Cámara tiene recursos?, se le preguntó. "Sí, tiene los fondos necesarios para atender los gastos sociales, de personal y de funcionamiento hasta fin de año. No está comprometido el presupuesto 2008, ni se excedió el actual", respondió.
El acto fue estrictamente formal, y fue reivindicado por el funcionario saliente como una demostración cabal de la transparencia en ese poder del Estado y del cumplimiento de la obligación de rendir cuentas a la sociedad. Por ello, no hubo ninguna clase de mención a la situación política interna del justicialismo ni a las decisiones del gobernador José Alperovich.
El titular de la Legislatura estuvo acompañado por su esposa, Estrella Acosta, y por el secretario de Asuntos Legislativos, Silvio Manservigi, lo que se interpretó como una tácita demostración de fuerza y de respaldo ante el inminente reemplazo del funcionario por Juan Antonio Ruiz Olivares, hecho anticipado por el alperovichismo. En efecto, Juri evitó luego calificar la decisión de cambiar la estructura administrativa de la Cámara. "Cada presidente elige a quiénes lo van a acompañar, pero yo rescato a todos los funcionarios que estuvieron conmigo, porque fueron fieles guardianes de la independencia y de la estructura de la Legislatura. Los mantendría en sus cargos, porque hay que ser respetuoso de la carrera administrativa", se limitó a decir.
Legisladores de casi todas las bancadas, funcionarios legislativos, representantes de instituciones que fueron beneficiadas por los aportes sociales y militantes peronistas escucharon el último mensaje del vicegobernador, quien marcó la profunda diferencia entre el Poder Legislativo que recibió tras los conflictos políticos, económicos y sociales de 2001 y el que heredará su sucesor, Juan Manzur.
"Para muchos, las crisis son sinónimo de apocalipsis y destrucción. Para otros, la gran oportunidad de cambios superadores. Nosotros decidimos interpretar al pueblo; escuchar sus quejas e inquietudes para la reconstrucción del sistema democrático y republicano de Gobierno; dar la gran batalla de la transparencia, de la participación y del cumplimiento del fin supremo de la política, que es el bienestar general. Los reclamos eran educación, trabajo, salud, producción, seguridad y un nuevo régimen electoral. Tomamos la posta y los convertimos en nuestros objetivos", resumió.
Juri señaló que sesionaron sin vallas en las calles y de día. "Todo se logró en el marco del respeto irrestricto a la división de poderes, a la pluralidad de ideas y a un trabajo acordado y consensuado entre las distintas bancadas, que no arriaron sus banderas y defendieron sus posturas. Hoy mostramos orgullosos el rostro superador del consenso, convencidos de que nuestra tarea fue un serio y sincero aporte a la gestión de Alperovich y del presidente Néstor Kirchner", aseveró el vicegobernador.
Respecto de las críticas que recibió desde Casa de Gobierno por el manejo financiero de la Cámara y el aumento presupuestario (este año llegó a $ 200 millones), Juri resaltó que todos los gastos fueron visados por el Tribunal de Cuentas. "Me voy con la frente alta. El Tribunal de Cuentas nos aprobó todas las rendiciones de gastos", afirmó. ¿La Cámara tiene recursos?, se le preguntó. "Sí, tiene los fondos necesarios para atender los gastos sociales, de personal y de funcionamiento hasta fin de año. No está comprometido el presupuesto 2008, ni se excedió el actual", respondió.







