24 Octubre 2007 Seguir en 
CONCEPCION.- Tranquila y sin titubear, Nora Rivadeneira declaró su inocencia y acusó a su nuera Rosa Carabajal, de ser la autora de la muerte por envenenamiento de su esposo y de tres nietos. "Ella fue. A mi esposo ya lo había amenazado de muerte unos días antes, cuando la sorprendió en Arcadia con otro querer. ?Bien lo vea a mi hijo, le voy a contar lo que andás haciendo?, le dijo José en ese momento. Ella le respondió: ?no creo que alcancés a abrir la boca porque antes vas a estar muerto?".
La mujer de 63 años hizo el sorpresivo descargo durante la primera jornada del juicio que llevan adelante los jueces de la Sala I de la Cámara Penal, de los tribunales locales. Rivadeneira está acusada de cuádruple homicidio agravado por el vínculo. Los jueces Elena Grellet de Barrionuevo, José Alfredo Garzia y Diego Vital Graneros escucharon durante más de dos horas la declaración de la mujer. "Quiero que esto se aclare", dijo Rivadeneira cuando le advirtieron que, si quería, podía abstenerse de declarar.
La tragedia sucedió el 7 de enero de 2005 en una humilde vivienda de Villa Quinteros. Las víctimas fueron el esposo de Rivadeneira, José Herrera (de 64 años) y sus nietos Daniel (13 años) y Nancy Vildoza (nueve) y Carlos Ledesma (un año). Todos murieron luego de comer un guiso de pollo que había preparado la acusada. María Mercedes Vildoza (14 años), estuvo internada varios días en grave estado y sobrevivió. Las pericias confirmaron que el alimento contenía el letal insecticida parathion, un químico fosforado de venta prohibida en la Argentina.
La bioquímica Mónica Piossek de Ponce de León, que declaró ayer en el juicio, descartó que el envenenamiento haya sido causado por una fumigación que se había practicado por vía aérea en una finca ubicada a 600 metros de la casa de los Herrera. "Está claro que se envenenaron por vía oral y que, si hubiera sido a causa de la descarga que se hizo en la finca, todos los vecinos de la zona habrían sufrido las mismas consecuencias", aclaró la profesional ante la requisitoria del fiscal de Cámara Horacio Astorga. El representante del Ministerio Público también preguntó si existía alguna forma de determinar si la acusada había manipulado el veneno. "No sé decirle, aunque es probable", le respondió la bioquímica. Durante la instrucción de la causa, la fiscal Mónica García de Targa afirmó que Rivadeneira fue la única persona que cocinó el guiso. También se leyó el informe psicológico que describe la personalidad de la sospechosa como "esquizoide". La mujer fue sometida dos veces a pericias psiquiátricas, que fueron realizadas por un mismo profesional. Por eso, Astorga solicitó ahora que se haga otro estudio, a cargo de una junta de psicólogos y psiquiatras del Centro Judicial local a fin de garantizar el derecho de defensa.
En su relato, Rivadeneira insistió en que Rosa Carabajal ingresó en su cocina mientras ella preparaba el guiso para pedirle chocolate en polvo para su hijo. "?Fijate que debe haber en el armario?, le dije. Pero no me di vuelta a ver si lo había encontrado o si se lo llevaba cuando se fue", contó la mujer. También aclaró que ella no consumió el guiso porque antes había comido un sándwich de picadillo, pero además recordó que le dolía la cabeza. La mujer es defendida por los abogados Sergio Faiad y Raquel Ferreira Asís.
El juicio se reanudará mañana. Rosa Carabajal, que está citada para declarar, podrá responder a las acusaciones. (C)
La mujer de 63 años hizo el sorpresivo descargo durante la primera jornada del juicio que llevan adelante los jueces de la Sala I de la Cámara Penal, de los tribunales locales. Rivadeneira está acusada de cuádruple homicidio agravado por el vínculo. Los jueces Elena Grellet de Barrionuevo, José Alfredo Garzia y Diego Vital Graneros escucharon durante más de dos horas la declaración de la mujer. "Quiero que esto se aclare", dijo Rivadeneira cuando le advirtieron que, si quería, podía abstenerse de declarar.
La tragedia sucedió el 7 de enero de 2005 en una humilde vivienda de Villa Quinteros. Las víctimas fueron el esposo de Rivadeneira, José Herrera (de 64 años) y sus nietos Daniel (13 años) y Nancy Vildoza (nueve) y Carlos Ledesma (un año). Todos murieron luego de comer un guiso de pollo que había preparado la acusada. María Mercedes Vildoza (14 años), estuvo internada varios días en grave estado y sobrevivió. Las pericias confirmaron que el alimento contenía el letal insecticida parathion, un químico fosforado de venta prohibida en la Argentina.
La bioquímica Mónica Piossek de Ponce de León, que declaró ayer en el juicio, descartó que el envenenamiento haya sido causado por una fumigación que se había practicado por vía aérea en una finca ubicada a 600 metros de la casa de los Herrera. "Está claro que se envenenaron por vía oral y que, si hubiera sido a causa de la descarga que se hizo en la finca, todos los vecinos de la zona habrían sufrido las mismas consecuencias", aclaró la profesional ante la requisitoria del fiscal de Cámara Horacio Astorga. El representante del Ministerio Público también preguntó si existía alguna forma de determinar si la acusada había manipulado el veneno. "No sé decirle, aunque es probable", le respondió la bioquímica. Durante la instrucción de la causa, la fiscal Mónica García de Targa afirmó que Rivadeneira fue la única persona que cocinó el guiso. También se leyó el informe psicológico que describe la personalidad de la sospechosa como "esquizoide". La mujer fue sometida dos veces a pericias psiquiátricas, que fueron realizadas por un mismo profesional. Por eso, Astorga solicitó ahora que se haga otro estudio, a cargo de una junta de psicólogos y psiquiatras del Centro Judicial local a fin de garantizar el derecho de defensa.
En su relato, Rivadeneira insistió en que Rosa Carabajal ingresó en su cocina mientras ella preparaba el guiso para pedirle chocolate en polvo para su hijo. "?Fijate que debe haber en el armario?, le dije. Pero no me di vuelta a ver si lo había encontrado o si se lo llevaba cuando se fue", contó la mujer. También aclaró que ella no consumió el guiso porque antes había comido un sándwich de picadillo, pero además recordó que le dolía la cabeza. La mujer es defendida por los abogados Sergio Faiad y Raquel Ferreira Asís.
El juicio se reanudará mañana. Rosa Carabajal, que está citada para declarar, podrá responder a las acusaciones. (C)
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